Love the Way you Lie~2 You lie...is so good

Capítulo 2: You lie…is so good






Tomas de mi mano y por dentro lloro aunque sea mentira me haces sentir vivo


Aunque es falso el aire


Siento que respiro…


Y aunque todo es de papel, mientes…lo sé













Jaejoong paseo el cigarrillo entre sus dedos, le dio una calada y miró a la persona frente a él.






Ella sonrió.






— ¿Qué te trae por aquí? —preguntó ella con el sarcasmo totalmente palpable en el aire. Sus miradas se cruzaron y ella cruzó las piernas, el pelinegro frunció en seño.






Hace ya bastante tiempo que Kong MeiSung y él se veían aunque no tanto tiempo como el que Changmin y él llevaban juntos, su relación podría decirse algo así como un simple enredo de sábanas una vez al mes o cada dos meses, podría decirse que ni siquiera tenían sentimientos de por medio pero Jaejoong pensaba todo lo contrario aunque en realidad no estaba en lo correcto pero aún es difícil de asimilar aún más para alguien con su peculiar carácter.






—Mei…te necesito—la muchacha rió y se levantó de su lugar, cuando supo que el mayor no podía descifrar su rostro bajó la mirada y giró los ojos un poco molesta y enojada tal vez. No entendía aún como es que se metió en ese enredo cuando Jaejoong a ella no le interesaba en lo más mínimo, cuando podría decirse que odiaba estar metida en ese embrollo, donde lastimaba a alguien que nada tenía que ver con las cosas que pasaban por su retorcida cabeza.






—Me necesitas…—repitió riendo un poco, volviendo a encararlo, era algo que a Jaejoong de una manera extraña le agradaba, que ella lo encaraba así y no le tenía miedo en lo absoluto. Se fijó en esos ojos castaños que ahora parecían inexpresivos, tomó su mano y tiró de ella procurando terminara sobre él pero MeiSung era mucho más ágil y le golpeo el brazo—Jaejoong…Jaejoong a veces me decepcionas cada vez más. De verdad… ¿De verdad tienes las agallas para venir a mí luego de estar con Changmin?


Jaejoong cerró los ojos fuertemente y se recostó en el sillón, aquel nombre le producía tantas sensaciones quería deshacerse de ellas y sólo aquella mujer era capaz de lograrlo.






—Eres idiota…—afirmó ella, volvió a voltear intentando contener las enormes ganas que le daban de molerlo a golpes por intentar esconder aquel sentimiento que lo llenaba por dentro al sólo nombrar a aquella persona. MeiSung lo sabía muy bien, sabía porque Jaejoong la buscaba y sabía perfectamente que no la amaba, es más estaba dispuesta a apostar su vida a aquella razón que por todos los medio Kim Jaejoong se negaba a aceptar o siquiera a reconocer.






—MeiSung…estoy hablando en serio…—MeiSung esta vez rió más fuerte y volvió a sentarse en su lugar, paseando entre sus dedos un pequeño papel. Pensó en que tal vez si Changmin se enteraba de esto no haría nada, no era el mismo Changmin que ella había conocido…la verdad es que por culpa de aquel ser que tenía en frente había sido el culpable de innumerables cambios en aquel chico que tanto le llamaba la atención por su fortaleza y actitud.






—Jaejoong…si me dieran dos centavos de won por cada vez que dices eso y es mentira te juro que sería billonaria—dijo riendo mientras con la mano derecha cogía la copa de vino que había dejado ahí antes. Miró seriamente a Jaejoong y este sólo desvió la mirada como siempre—A veces me preguntó que es lo que te atrae de mí






—Eres muy bella…—dijo Jaejoong rápidamente sabiendo que eso si era cierto y Kong no podía sacarle otro lado a aquellas palabras pero MeiSung era muy inteligente. Así como bella.






MeiSung era la clase de mujer con la que nadie podía jugar sin su consentimiento, no pecaba de ingenua y aunque fingía estaba muy alejada de serlo. Mentirle era difícil, jamás lograbas engañarla y eso era lo que le gustaba además de su cabello castaño hasta los hombros, sus labios delgados y su extrema delgadez.






Jaejoong admitía que era hermosa pero simplemente no sabía que era de ella lo que le atraía más.






—Pero no tanto como lo es Changmin—A Jaejoong se le secó la boca, pestañeo varias veces y se dio cuenta de un pequeño detalle. MeiSung jamás tenía reparos de hablar de Min aún cuando era ella la amante escondida. Jaejoong miró al piso y comenzó a subir su vista.






A comparación de Changmin, MeiSung era mucho más baja, apenas tocaba el metro sesenta y siete. Su cabello era parecido aunque MeiSung tenía muy poco cabello.






MeiSung tenía razón, era bella…pero no como lo era Changmin a sus ojos.






—MeiSung…






—Jaejoong…escúchame bien…no quiero repetirlo—la castaña acomodó el flequillo de su cabello y volteó a verlo, fijando sus ojos directamente en los obscuros de Jaejoong, llegando a atravesarlo con la mirada. El mayor tragó saliva esperando a las intempestivas palabras de MeiSung que siempre lo hacían tambalear—Si tu estás interesado en mí…es porque tengo la actitud muy similar a la de Changmin antes de que tú lo volvieras el ser indefenso que ahora es.











































Changmin suspiró un breve momento antes de seguir cantando aquella canción, las cuerdas de la guitarra se deslizaban por sus dedos creando una bella melodía mientras su cabeza estaba flotando en tantos pensamientos.






Yunho le miraba desde la puerta, pensativo. Curioso de saber que era lo que pasaba por su cabeza aunque una vaga idea podía tener. Se recostó en el marco de la puerta e hiso su cabeza para atrás disfrutando de las notas salidas de su roce con la guitarra y la vos del menor inmerso en su mundo.






Changmin se levantó y sacudió sus cabellos, rió al ver a Yunho quieto, con los ojos cerrados, recargado en el marco de la puerta, golpeo su brazo y lo miró con una cara seria.






—Voy a empezar a pensar que estás acosándome






—No lo hago, me gusto lo que tocabas…y cantabas.






—A mi no me gustó…bueno…Hyung tengo hambre






— ¿Soy tu cocinera o qué?






—No, pero deberías ir aprendiendo que luego te puedo cambiar por KyunHyun o Minho—dijo riendo para luego seguir caminando por el pasillo, hipnotizando al mayor con el elegante movimiento de sus caderas.






Yunho divagó e imaginó a Changmin en otro estado. Suspiró al saber que todavía tenía el privilegio de tener al Changmin de siempre a su lado. Y es que…con Jaejoong Changmin parecía más frágil, más vulnerable cuando en realidad no lo era.







































MeiSung suspiró mientras veía el techo blanco de su habitación. Su teléfono volvió a sonar y esta vez optó por desconectarlo. Estaba irritada y muy cansada.






En algún momento de su vida la perfecta Kong MeiSung perdió su rumbo cuando unos ojos extraños la vieron y se sintió desvariar, en algún momento de su vida cuando trabajaba tranquilamente en Avex Trax y le presentaron a Tong Vfang Xien Qi y su vida, sus planes, todo.






Se fue a la mierda.






Desde el momento en que escucho aquella risa y esos labios pronunciaron su nombre todo se fue a un mundo desconocido donde ella no pudo encontrar su pasado más. Simplemente se había enamorado. Pero las cosas no eran fáciles, para nada.






A su parecer, desde aquel momento todo había ido de mal en peor, es decir desde el momento en que intentó ser más coqueta y atractiva todo parecía empeorar. Todo no iba bien y cuando creyó que nada tenía sentido aquello que quería cambio de rumbo una vez más un rumbo el cual a ella no le gusto y buscó venganza.






No una venganza común. Si no una psicológica podría decirse, se metió con Kim Jaejoong.






No recordaba como es que todo eso había empezado, ni siquiera sabe porque no se hecho para atrás, pero si recuerda que en aquellos momentos todo perdía suelo firme para aquel grupo que había brillado hasta su máxima expresión aunque parecía no haber terminado de expandir su luz al mundo.






En cuanto todo empezó, para ellos todo parecía terminar y de alguna manera u otra sentía que era toda su culpa. Aunque aún ella tenía la oportunidad aprovechar esa oportunidad simplemente no era sencillo.






En aquel tiempo descubrió que Jaejoong era una persona bastante multifacética, no por sus cortes de cabello, los tintes, los gustos o su extraña manera de ser, si no por…por que…podría decirse que era bipolar pero parecía más ¿Multipolar?






Tenía un enredo en la cabeza e incluso jamás se daba cuenta de ello. Entonces MeiSung supo que había cometido un error.






Podría haberle dejado, pero no pudo, no es que no quiso o no lo intentó es que Jaejoong era la persona más desesperante y odiosa, tanto que decidió torturarlo más, pero jamás logró que él se saliera de sus casillas como lo habría hecho por otra persona.






Tal vez, Kong tenía miedo ahora de que todo le saliera mal pero le daba igual Kim Jaejoong no era quien le importaba.







































—A veces pienso que MeiSung es tan inteligente como él






— ¡¡Deja de meterlo en la conversación!!






—Tu empezaste Jae—el castaño lo miro y Jaejoong supo que tenía razón, suspiró pesadamente y volvió a recostarse en el sillón. Tenía todo un desastre en su cabeza—Aunque quieras negarlo…y tal vez me vayas a golpear. Changmin no puede salir de tu vida, porque tu no quieres sacarlo hyung, no es mi culpa ni la de MeiSung, la de Changmin y ni siquiera la tuya…es el amor






—Cállate…yo hace mucho que decidí dejar ese sentimiento atrás






—Precisamente cuando por tu culpa Changmin cambió






—No…es que…






—Jaejoong sabes que es cierto y tal vez si de verdad quisieras dejar ese sentimiento atrás deberías alejarte definitivamente de él pero no lo has hecho no lo harás ahora ni mañana porque es algo tan fuerte que nunca dejará de molestarte—el pelinegro giró la cabeza y pudo ver por el espejo a su amigo irse. Volvió a suspirar.






Tomó su celular y vio la foto que el mismo había colocado de los cinco juntos él tomando la mano de Changmin.







































Changmin recostó su cabeza en el respaldar del sillón, comenzó a divagar mientras su rostro se mantenía serio y firme, impasible.






Miles de pensamientos rondaban su cabeza y no podía callarlo, simplemente no podía, él se consideraba una persona orgullosa y vaya que lo era, lo era desgraciadamente y estaba feliz con ello pero…su parte débil se mostraba con Jaejoong y eso era exactamente lo que no entendía.






Sería decir que es idiota si no se diera cuenta de las mentiras de Jaejoong, el pretende creerle, el finge creerle pero en un momento llego al punto de no retorno donde prefería ‘creer’ en sus mentiras, le sabían dulces y no podía hacer mucho por evitarlo.






Pensó tantas veces en detenerlo todo, en acabar con su relación pero no lo hiso, no quiso hacerlo, se lo reprochó pero…el estaba tan hundido en aquella relación, tan consumido por el extraño sabor de las mentiras y el dolor mezclados






Changmin lo sabía…él…era la clase de persona que costaba un punto medio en enamorarse, pero para enamorarlo lo suficiente uno tenía que ser muy cuidadoso y a la ves muy poco táctil en ese sentido. Jaejoong había actuado con todas sus armas y había logrado anclarse en su corazón de manera que ni él mismo podía escapar.






Pero…Changmin ahora tenía esa sensación, un extraño vacio en el estómago distinto al hambre a media mañana o la de todo un día…tan parecido…al dolor de algo que pronto ocurrirá.






Y el tiempo hizo lo suyo y comprendí
las cosas no suceden porque si,
no eres la persona que pensé, que creí, que pedí.

Love the Way you Lie

Titulo: Love the way you lie

Autor: Akahana_Sakura

Pareja: JaeMin, HoMin, YooSu, Min x ? y más

Género: Drama, Angst, Lemon

Extención: En proceso

Nota: Dedicado a Kimmi-Ann lo prometido es deuda.  :D




El lo amaba, no importaban las mentiras, no importaba el dolor. Él sólo lo amaba de una manera extrañamente masoquista.

Él también lo amaba pero las mentiras también tienen su castigo. Perder era parte de su castigo. Lo peor el mismo tuvo la culpa de todo.

Ellos tal vez sólo querían ser felices pero no vieron lo que estaba en frente suyo, no vieron lo obvio y tal vez lo que suceda también es culpa suya.

Él llegó a ser egoísta, cruel y hasta despiadado, pero el amor y el dolor que tuvo que experimentar tuvieron la culpa. Tal vez si sólo aquel lo viera...

El pasado regresa cuando la memoria no lo recuerda, cuando el presente ya no es el mismo y el futuro es incierto el pasado regresa para remover las cenizas de ayer.

Esta historia confunde el corazón de muchas personas, las lágrimas tal vez son un castigo para hacerte reaccionar pero si tu no vez tus propios errores tal vez...

Amo la manera en que tu mientes...como duele...como tu mirada se posa sobre mí.

No quiero que me odies pero hacer esto es inevitable y aún así tu odio me hace feliz.



Love the Way you Lie~1 I Love the way it hurts

Chapter 1: I love the way it hurts

Changmin sigue mirando la ventana con una expresión un poco melancólica, el sonido del reloj de pared de la habitación procede con el tic-tac habitual no dejando que el silencio llene el lugar y termine por matar su desesperación. Odia sentirse así pero siempre dispuesto a esperar aunque hace unos minutos haya descubierto lo obvio.


Le había mentido otra vez.



Una sonrisa surca sus finos labios. Con aspecto irónico y melancólico. Una nueva lágrima cae de sus castaños ojos secándola al instante. Al tiempo que saca su celular.



—Yunho hyung. Ven por mi por favor—Al instante cuelga sin dejar al otro reclamar o si quiera decir algo, sólo quiere un poco de paz.



De nuevo vuelve a dar vueltas por la habitación buscando algún papel o lo que sea que pueda decirle que no sería hoy. Pero no encontró ni una disculpa a su ausencia.



No se preocupo más, sólo sonrió y pensó sencillamente que siempre era así y que la siguiente sería diferente y en caso de que no lo fuera pues simplemente esperaría a la siguiente. Era la simple cuestión de paciencia que uno siempre debía poseer de sobra con Jaejoong.



Era masoquista y el lo negaba. Sabía de sus mentiras y el las aceptaba y aún sabiendo que eran mentiras decidía creer en ellas a ciegas sin importar qué. No importara que sucediera todas las mentiras de Jaejoong eran buenas y tenían su razón de ser, no importaba cuanto hubiese llorado la noche anterior eso no valía el escuchar la vos de Jaejoong diciendo una mentira más.



—Changmin ah~ deja de creerle…

—Es mi problema si le vuelvo a creer o no Hyung…no te metas en esto—dijo cortante. No necesitaba los insistentes reclamos del mayor. No ahora, no mañana no nunca. No mientras tuviera a Jaejoong.



Sus pasos fueron rápidos al ascensor, casi desesperados y asustados, no podía evitar detener sus reacciones siempre que sucedía se ponía así. Odiaba ponerse así pero era bueno hacer algo nuevo aunque en esta situación en realidad no era nuevo desde que amo a Jaejoong, desde que amo sus mentiras.



Cuando entró al ascensor Yunho lo tomo del brazo deteniendo su avance.



—Minnie…estoy hablando en serio ¿Cuántas veces debo…?

—Cállate. No soy un niño, me lo has dicho pero yo decido creerle yo quiero creerle. Lo prefiero así porque yo sé las razones—volvió a decir cortante con el mismo tono que siempre utilizaba volviendo a entrar al ascensor, o recomenzando su marcha y al contrario de lo que pensó Yunho si entró con él. Abrazándolo por la cintura poniendo su cabeza en su hombro suspirando tan suavemente que pudo jurar que escucho como cada molécula de oxígeno salía de su boca.

—No llores. Por favor—Changmin cerró los ojos fuertemente, provocando que las lágrimas que luchaba por contener salieran de golpe, empapando su rostro—No llores una ves más que no sabes lo que me provoca hacer…



—Perdóname hyung pero es que yo…yo lo amo—Yunho sonrió con nostalgia. No podía ver la hora en que Changmin odiara a su hyung y deje de amarlo tan masoquistamente para poder mirar a alguien más con otros ojos para mirarlo a él con otros ojos.



—Yo sé…—sólo pudo contestar suspirando nuevamente—No me enoje y no lo haré tampoco pero quiero que dejes de lastimarte



Changmin marcó el silencio. Ya no dijo nada ni hiso nada hasta que llegaron a la planta baja donde Yunho lo soltó y con la mirada pidió que le siguiera el menor suspiró y se cubrió con la bufanda para luego salir. Antes de pisar la salida un portero le entregó un sobre.


“Minnie, perdóname por no llegar, se me presentó un problema. Ve a casa rápido te llamaré esta noche”




Changmin cambió de inmediato su expresión y Yunho volvió a lamentarse. Era un cuento de nunca acabar y de cierta manera Yunho ya estaba perdiendo los estribos con esta situación más aún cuando el menor colocaba esas caras sólo, por y para Jaejoong.



Le agobiaba el echo de quererle y no poderlo decir nunca ya estaba cansado de decirle que dejara de creerle porque siempre terminaba mal y no. Changmin seguía creyendo ciegamente en él. Cuanto le dolía no poder decir nada más que aquellas palabras de consuelo y el intento de que dejara de hacerse tanto daño.



—Sube al auto por favor…—susurro intentando sonar normal aunque había sonado más tajante de lo que esperaba. Pero por obvias razones el pequeño-si pequeño porque con esa actitud no podía ser un adulto-Changmin no se dio cuenta de la actitud pues flotaba en su propia nube tal cual colegiala enamorada con las hormonas revueltas.



Todo el bendito camino el menor releía una y otra vez el dichoso papel que Yunho ya empezaba a odiar aunque el pobre papelito no tenía la culpa de nada, esto empezaba a tornarse demasiado molesto y dañino especialmente para Changmin. Yunho sabía perfectamente que probablemente aquel papel fuera otra de las tantas mentiras ‘blancas’ –que en realidad eran más negras que el pan quemado-que Jaejoong decía para evitar que Changmin se la pasara llorando otra noche entera aunque no funcionaba de mucho. Al fin y al cabo eso no sanaba las heridas de las incontables noches de llanto donde el sólo podía pasársela al otro lado de la puerta sintiéndose culpable por Dios sabe qué.



Ahora sabía que si Jaejoong no hacía lo que decía el mugre papel y mínimo lo golpearía o si quiera se llevaría uno de los sermones legendarios que no recibía hace un año.



Ese era el plan pero no se esperaba aquel ramo de rojas rojas en la entrada. Realmente no se lo esperaba.


Changmin saltó sobre aquel ramo, parecido al que le regalaron a Jaejoong aquella vez y que tras bambalinas se lo dio a Changmin.



Sonreía alegre mientras daba vueltas igual a un niño pequeño o una niña mejor dicho, al entrar al apartamento pudo vislumbrar la obscuridad y la intensa mirada de Jaejoong.



—Te dije que vendría—Changmin sin dudarlo fue y le abrazo. Contento y lleno de alegría, cómo todo enamorado con aquella peculiar sonrisa de idiota que caracterizaba a los enamorados, la gran diferencia era que Changmin no se veía ‘idiota’ si no…lindo. Muy lindo.



Jaejoong mostro una sonrisa deslumbrante mientras extendía su mano hacia el menor que la tomo sin dudar y se perdieron en el pasillo.



Yunho suspiró amargamente y cerró los ojos para luego volver a salir.
















Changmin se abrazó a su almohada, aspirando el aroma de Jaejoong aún en ella. Era muy temprano en la mañana, el mayor estaba alistándose para volver a casa y continuar con las actividades de JYJ.



—Minnie…—Changmin volteo un poco perezoso y vio a Jae entrar con su desayuno…como hacía hace ya tanto tiempo



—Hyung…



—Come, anda—dijo sonriendo mientras depositaba un beso en su frente, como si fuera todavía aquel niño que besaba gatitos a sus quince años.



Yunho cerró los ojos fuertemente, reprimiendo las lágrimas que querían salir de sus ojos al ver tan dulce escena y la bella expresión de Changmin. De nuevo volvió a desear ser él. Por una vez ser él quien le diera ese beso y le diera de comer en la boca mientras le roba pequeños besos. Ser sólo por un momento el dueño de sus pensamientos. Sólo un momento.



—Te amo Hyung…



—Minnie…—Jaejoong volvió a besarlo y mordió su labio inferior haciéndole sonreír



—Me estas mal acostumbrando hyung, cuando te vayas me pegaré a tu pierna—Jaejoong rió al recordar que antes él era quien hacía eso cuando Min tenía que ir a la escuela



Una sonrisa por parte del menor le hizo pensar en muchas cosas y a la vez en ninguna. Dejándolo parado entre un abismo y la espada. Odiaba saber que aquellos ojos que realmente le hipnotizaban lloraran todas las noches sólo por su culpa. Intentaba restar importancia a todo pero no era tan fácil.



No era para nada fácil, mucho menos cuando la actitud de Yunho y sus miradas de reproche se hacían cada vez más dura cada vez que lograban verse.



Jaejoong era una persona complicada ya de por si, siempre afirmaba tener sus razones cuando hacía cualquier estupidez pero la última estupidez que cometió resulto ser algo que afectaría el equilibrio de las personas que más amaba más que a si mismo y aunque jurara tener sus razones estas no tenían fundamentos al final.



Él sabía perfectamente el daño que causaba incluso a más personas de las necesarias pero intentaba taparlo.



Pero…



No se puede tapar el sol con un dedo.



Y como algunos dicen. Todo lo que se hace en esta vida se paga.



Lo malo era que ahora el no quería ver como lo iría a pagar.




Porque tal vez lloraría…tal vez su familia sufriría, tal vez sus amigos lo odiarían, tal vez dejara de creer en si mismo.



O peor aún…tal vez llegara a perder todo lo que amaba o aún peor.



A la persona que más amaba.

Tú no sabes que es a lo que te arriesgas
Tu amor no vale lo que yo te amo
Pero aún así yo estoy a tu lado
No mires atrás
Sigue…hecha vuelo 
Abandona lo que no terminaste de amar.

Love the Way You Lie Trailer


El trailer del nuevo fanfic que espero y con suerte comienze a publicarse a no más tardar la siguiente semana. No se preocupen, que yo continuaré con los otros fics. Debo ser un poco más ordenada con respecto a eso xD.

Infidelidad Cap 2

Capítulo 2

Changmin suspiró suavemente mientras se sentaba en la cama y se quitaba la chaqueta de su traje. Poniéndolo con sumo cuidado sobre la cama, su mano se posó en su hombro masajeándolo suavemente intentando vanamente quitarse el dolor que le provocaba el estar tan tenso.

De un momento a otro sintió unas manos ajenas posarse en sus hombros, una tensión extraña se posó en su ser y unas inmensas ganas de llorar se apoderaron de él cuando una mano intentó meterse por su camisa.

El terror lo invadió e inevitablemente se levantó de golpe, viendo a su ahora esposa sentada en la cama en ropa interior.

— ¿Q-Qué estás haciendo?

—Lo que debe pasar tarde o temprano Changmin sshi—dijo tranquilamente la chica intentando lucir provocadora frente al castaño que sólo tuvo muchas más ganas de huir

—N-No es n-necesario que suceda ahora…la boda a sido pesada estamos cansados…y yo debo despertarme mañana temprano para ir a trabajar—dijo sumamente nervioso, el pánico rondaba en su ser provocando que su cuerpo comenzara a flaquear y a perder fuerzas

—Changmin sshi…debe pasar mejor que pase ahora a que pase después…—dijo parándose, deslizando sus manos por los brazos fuertes de Changmin—Tu madre dijo que antes de irte a Japón eras muy delgado que tenías unos brazos parecidos a los de una chica…también mencionó que aún hace poco cuando la acompañaste a Francia y aún seguías pareciendo una chica…yo no pienso eso—dijo acercándose peligrosamente a Changmin que prácticamente moría de miedo—Eres un hombre muy atractivo…—susurro ya casi contra sus labios, pero antes de que estos se rozaran la empujó aterrado.

Corriendo al instante a encerrarse al baño, su miedo subía y tenía ganas de llorar, se deslizó por la puerta hasta terminar sentado en el suelo.

¿Por qué tenía tanto miedo?

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Yoochun dio vueltas por la habitación incansables veces, mirando la pantalla del celular y el número de Changmin con una foto no autorizada que le sacó. Se sentía un adolescente, eso era extraño pero a la vez divertido.

De repente su celular sonó. Aunque no fuera quien esperaba igual contesto.

— ¡¡Chunnie!! –exclamó aquella vos tan familiar, por el tono de su vos pudo deducir que estaba tomando un descanso de su atareada vida y realmente lo estaba disfrutando.

—Jae… ¿Qué pasa cuando no dejas de ver la foto de alguien en tu celular?

—Oh por Dios…

—No me asustes, siento que te acabo de decir que asesiné a alguien

—No lo hiciste pero… ¿Quién es ese alguien?

— ¿Conoces a la familia Shim? —escucho un suspiro por el teléfono y un montón de ruidos como si se estuviera acomodando en la cama para hablar mejor, le dio risa imaginar a su amigo echado de pecho en la cama con los pies arriba y jugando con su cabello

—No conocerlos es técnicamente imposible, pero en la única persona en la que puedes estar pensando tanto es…—un silencio incomodo se formo entre la línea telefónica y Yoochun sabía perfectamente que ese silencio y la repentina inspiración de tanto aire por parte de Jae significaba que le iba a gritar— ¡¡No te atrevas a tocar a Minnie!!

— ¿Minnie?

—Yoochun…—Jaejoong comenzó a hacer sus ejercicios de relajación para evitar gritarle al pobre chico que a esta altura, está tan confundido que siente su cabeza girar en un carrusel

— ¿Y…bien?

—Yoochun, Changminnie es mi amigo, bueno… ¿Recuerdas cuando me obligaron ir a Japón?

—Si…

—Lo conocí ahí, me confundió con una chica, esa vez yo no le vi el rostro sólo me ofendí…cuando pasaron unos días…yo lo confundí con una chica por su cabello y su carita…bueno en fin estoy haciendo la historia larga. Changmin sabe poco de la vida, en la universidad era muy cerrado y él me contó que sólo tuvo profesores privados…sólo nos tiene a mi y a otro amigo suyo…Yoochun estás casado y sé que Minnie se casó ayer…no puedes interesarte en él

—Jae…yo…es que sólo lo conocí ayer también

— ¡¡Yoochun!!

—Me rompiste un tímpano…

—Lo siento, pero Yoochun por amor de Dios no puedes enamorarte de un día para…

— ¿Recuerdas que la mayoría de mis relaciones han sido fallidas porque con quien salía nunca lograba comprenderme?

—Si…es que eres realmente complicado Yoochun, uno nunca puede saber lo que pasa por tu cabeza, ni siquiera mirándote a los ojos, no puedo ni yo ver que es lo que sientes

—Él si pudo…sólo conociéndome unos minutos…me miró a los ojos y contesto a las preguntas que no pude articular…

—Pero eso no hace que te enamores…que te comprenda puede convertirte en su amigo y no en algo más…

— ¿A ti te gustaba cierto? —Yoochun fue directo al grano, pues también conocía a Jaejoong como la palma de su mano y podía deducir por el simple tono de vos que tuvo sus sentimientos hacia él

—La verdad es que cuando yo le confundí con ya sabes que, bueno…pensé que sería mi chica ideal y la idea no cambió del todo cuando me enteré de la realidad, estuve mucho tiempo apoyándole y si en realidad me gustaba…pero al parecer como su orbita giraba lejos de este planeta pues, acepté que en realidad nunca se daba cuenta de lo que yo hacia por llamar su atención. Para él sólo era su mejor amigo, el mejor cocinero y su hyung favorito…cuando tuve que irme decidí mejor seguir tomándole como mi tierno dongsaen

—Mucha información para mi cabeza…

—Lo sé…pero Yoochun, sé que es prácticamente imposible no quererlo es muy lindo y adorable…pero estas casado el también…y siento que estoy hablando con la nada porque tú jamás me harás caso ¿O me equivoco?

—Sabes que no Jae…perdón por no hacer caso a tus consejos pero…

—Cuando algo entra a tu retorcida y loca cabeza, en realidad nada en este mundo puede cambiar tu modo de pensar…pero ten cuidado. Te juró por el amor que yo le tuve que si le haces daño te mataré

—Tranquilo…me mataría a mi mismo si le hiciera daño…se ve muy lindo sonriendo.


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El castaño suspiró levemente mientras acomodaba el cuello de su camisa frente al espejo de su casa, milagrosamente nadie, ni su madre ni su padre le obligaron a quedar en la misma habitación con SooMei por lo tanto estaría tranquilo por un buen tiempo aunque en realidad no sabía cuanto duraría su tranquilidad.

Intentó calmarse pero cuando vio a través del espejo a la figura femenina entró en pánico. Su miedo comenzó a aumentar en consideración y sólo pudo salir corriendo mientras alegaba llegaría tarde, cuando aún faltaban dos horas.

Cuando bajó de su auto se detuvo a observar el cielo, como siempre, le gustaba el color y se imaginada alguna vez poder tocar las nubes y sentir una textura más suave que el algodón, tan suave que al echarse sobre una nube terminaría en la mitad de esta.

— Si te quedas mirando el cielo de esa forma pensando en la octava estrella de Orión 5 probablemente alguien te haga algo—Yoochun alguna vez dijo que no le gustaba la gente distraída. Pero…ver aquella imagen de un Changmin distraído mirando el cielo y pensando en el origen del universo era tan adorable que olvido aquel detalle por completo.

—Lo siento…siempre me pierdo mirando el cielo. Me pasa desde que soy pequeño…Hola Yoochun sshi

— ¿No crees que es muy formal que me digas Yoochun sshi? Nos besamos…

—Corrección, me besaste yo no hice nada…

—Bueno, te besé y eso quita formalismos

—Ok… ¿Yoochun hyung?

—Me siento viejo pero suena bien—se miraron un largo rato y rieron.

El menor no se dio cuenta que estaba hablando con demasiada tranquilidad de su primer beso, aunque sintiera un leve cosquilleo en el vientre. Aún cuando luego de que aquello sucedió lo sintió tan normal…de siempre como si fuera algo suyo, que le correspondía.

Estuvieron así por minutos, hablando sin decir nada mientras caminaban por las calles que comenzaban a llenarse de gente como cada día.

Changmin pensó sin querer en lo atractivo que le hacía ver a Yoochun aquel traje negro y se vio a si mismo con aquel traje color crema que en realidad le hacía ver más delgado y pálido.

—El blanco en realidad te queda muy bien…

— ¿Eh…?

—Es que miraste tu traje eh hiciste una mueca de disgusto. Yo digo que el blanco es tu color—dijo metiendo sus manos a sus bolsillos mientras bajaba un poco la mirada

—Bueno…—Changmin suspiró un poco y tomó valor para decir lo que pensaba, aunque él siempre decía lo que pensaba sin importar que, se le hacía un poco difícil el decir aquello, especialmente a él—A ti te queda muy bien el negro

—Gracias~—dijo riendo levemente al ver el tierno sonrojo en aquellas mejillas, notó que ese rostro era realmente armonioso. Eso le gustaba mucho.

—…Creo que se me pasó la hora…debo irme, ya sabes el trabajo

—Pero tú no trabajas como ejecutivo en la empresa de tu familia—Changmin lo miró sorprendido y Yoochun sólo pudo reír y sonrojarse—Digo…eso dijo Seojoong ayer por la noche, eres cantante

—Si lo soy…pero hoy tenemos reunión de accionistas, que sea cantante no significa que no participe en los negocios de mi familia que al fin y al cabo es mi patrimonio para el futuro

—Tienes razón…bueno, debemos despedirnos—en ese momento sus miradas se cruzaron y supieron que no querían despedirse, ambos lo sabían, pero sus miradas tuvieron que alejarse, aunque Yoochun no dejó ni un momento de mirar a Changmin caminar de camino al gran edificio del fondo que era la corporación Shim.

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SooMei vio la puerta abrirse y a su esposo entrar, se levanto y caminó hasta él, obstruyéndole el paso.

—Dijiste que venías directamente aquí, que se te hacía tarde. Changmin sshi, no importa que casi ni nos conozcamos, de todos modos estamos casados y debe ser fiel. Eso fue lo que su familia le enseño. Son sus principios, espero los respete—dijo mirándolo afiladamente. Changmin suspiró

—Si lo que quiere saber Kong sshi, es con quien estuve puede preguntarlo sin asumir que la estoy engañando. Estuve con el esposo de su amiga, el señor Park

—Por el bien de la unidad de nuestras familias espero que sea cierto—dijo alejándose. Changmin suspiró. Se imagino y sin errores que su repentina molestia para contra él aún cuando ayer intentaba provocarlo era porque la había rechazado casi tajantemente.

Suspiró nuevamente y caminó hasta la sala de reuniones, su madre lo recibió con esa sonrisa tan dulce de siempre le indicó que se sentara en frente de ella, su padre estaba a la cabeza de la mesa, con su rostro sereno e impasible de siempre. Los otros accionistas, que consistían en sus tíos y en la familia Choi por parte de su tía y su apellido de casada.

—Bien…los reunimos aquí—indicó su padre—porque hablamos con los encargados de publicidad, ellos nos ayudaron con la publicidad para la empresa automotriz que realmente tuvo gran impacto y recuperamos las perdidas del anterior año con creces. Bueno en fin, ellos recomendaron que para la parte de cosméticos y ropa de la empresa consiguiéramos una imagen definida. Pensamos en modelos, pero estos no sólo tienen otras actividades si no no son los que nuestra imagen necesita…señor Kwan por favor—indicó a uno de los jefes de publicidad que se levantó de su asiento y se dirigió al fondo de la sala de reuniones, las luces se apagaron

—Muy bien, Buenos días Shim Ahjusshi, su señora…joven Shim—hizo una reverencia a la parte principal de la familia y se dirigió a los otros—Señores Choi. Bien como Shim Ahjusshi ya mencionó, necesitamos una nueva imagen para ropa, cosméticos y toda la parte de imagen de la empresa que es bastante importante. Hemos pensado en este aspecto de la empresa durante bastante tiempo y llegamos a una conclusión muy importante. Hoy en día la imagen, la persona que modele cada producto es esencial pues llama la atención del cliente en muchos aspectos. Las encuestan han marcado que la popularidad más grande esta…ni más ni menos en el futuro presidente de la corporación—todos voltearon a ver a Changmin y este sólo pudo parpadear varias veces sin entender bien lo que estaba sucediendo. Aunque en realidad no estaba prestando mucha atención

—Lo que el señor Kwan quiere decir hijo—le dijo su padre tranquilamente—es que tú como cantante tienes una popularidad muy alta, has modelado y encabezado ya varios números de nuestra revista internacional y justo esos números han sido los que más se han vendido. Nuestras ventas con tu imagen son muy altas y…

—La empresa quiere que usted sea el modelo oficial e imagen de la corporación—termino el señor Kwan con una sonrisa plasmada en los labios.

Changmin volvió a parpadear varias veces.

—Además, yo sólo soy encargado de publicidad, doy las ideas. En esta ocasión la empresa de publicidad de la familia Park será la encargada de manejar todo esto—aclaró el señor Kwan con otra sonrisa, un poco socarrona que ha Changmin le recordó al gato de Alicia en el país de las Maravillas

—Es sólo cuestión de que tú aceptes hijo—dijo su madre. Changmin miró a su tía y esta le sonrió dulcemente

— ¿Ya acepto? —entonces Changmin se desconecto.

¿Qué hacía Yoochun con la cabeza saliendo por la puerta de la sala de reuniones en la empresa de su familia?
Un minuto…la familia Park.
Su empresa de publicidad. Pero entonces…Yoochun era Compositor y si no se equivocaba deportista, es decir no debería estar en los negocios de su familia.
¿Qué es lo que hará?

El destino nos obliga a estar juntos
La tristeza no cabe en nuestro pequeño mundo
Aunque lo nuestro sea prohibido…
Estamos unidos por un mismo lazo
Ya casi imposible de separar.