Love the Way you Lie~4Rainy Day

Capítulo 4: Rainy Day

No te necesito a ti ni a esa tipa que está contigo
Por favor sólo desaparece
Es suficiente, llévate tu manchada felicidad y vete~

Adiós, Adiós a todo, al amor también
Adiós, Adiós a todo, incluso a la amistad
Sentirse como "Estoy Listo"
No hay amor, Lo he terminado
El amor se ha terminado, Nada más que decir

Changmin volvió a beber un poco del líquido de aquella botella cuando escuchó la puerta abrirse, dejando paso al líder que se veía muy cansado pues miraba el piso. En estos momentos cuando Changmin estaba totalmente alcoholizado no era capaz de darse cuenta que llevaba peleado con Yunho desde antes de ayer.
Suspiró antes de levantarse. Su cabeza dio vueltas y se quedó viendo a la nada, parecía perdido, su mirada estaba dolida pero no mostraba rastros de haber llorado y es que para nada lo había hecho, desde que escuchó lo que Jaejoong decía a aquella mujer que alguna vez consideró su mejor amiga y salió corriendo.

No derramó si una sola lágrima, simplemente se quedó dolido…pues sentía que era su culpa por no haber detenido a Jaejoong cuando supo de su primera mentira, sentía que era su culpa pues por idiota perdió a Jaejoong haciendo que intentara reemplazarlo con otra persona.

Pero…en parte…sentía que Jaejoong era un idiota, desgraciado que le jodió la vida de la peor manera…

Estaba tan confundido que no tuvo tiempo ni de llorar, en realidad sentía que sería estúpido llorar y él no era estúpido.

Pero en realidad estaba en un estado emocional inestable y su cabeza confundida ni siquiera podía pensar bien, de modo que terminó bebiéndose todo el alcohol existente cerca, provocando el atontamiento de sus pensamientos y aun así con su alma en el piso no fue capaz de llorar.

-¿Changmin estás bien? –Changmin miró desorbitado a Yunho, sus ojos mostraban un remolino de emociones, incomprensibles, eternas, efímeras…simplemente el huracán Jaejoong había pasado por el mundo de Changmin destruyendo todo a su paso, dejándolo incluso ya sin poder de raciocinio sobre sus acciones.

Yunho volvió a formular la pregunta pues Changmin se veía sumamente extraño, sabía que se arriesgaba a que el menor lo golpeara hasta dejarlo bien lastimado si es que seguía enojado pero a lo contrario parecía perdido sin saber que decir, como un niño pequeño, indefenso, asustado y muy confundido.

De repente, sin poder el mayor reaccionar Changmin se le echó encima, no para golpearlo, si no para besarlo fogosamente mientras intentaba deshacerse de sus pantalones a toda costa, sus acciones eran muy torpes y Yunho a través de su boca pudo sentir ésta impregnada de alcohol, distintas clases, mientras el menor seguía besándolo pudo echar un reojo a la mesa de centro de la sala notando ésta llena de botellas de toda clase, vacías en su mayoría.

Cuando Changmin utilizó su lengua Yunho lo apartó tomándolo por los hombros, si el menor continuaba él no iba a poder controlarse, además no podría aprovecharse de su estado para calmar sus deseos.

-La otra noche tú…tú querías estar conmigo… hoy yo quiero estar contigo hyung…tómame-

Jung mentiría si dijera que aquellas no lo tentaron y casi empujaron a dejar su cordura atrás y hacer suyo al menor como le fuera posible, pero simplemente era muy responsable como para hacer algo de lo que sabía que cuando Changmin estuviera en sus cinco sentidos se arrepentiría.

-Changmin las cosas no son así, no sé por qué tomaste pero no puedes olvidarte de todo queriendo entregarte a mí-Changmin giró los ojos y retrocedió. Yunho se sentó en el sillón individual esperando a que el menor dijera algo…que se arrepentía o lo que sea, pero al contrario, lo empujó contra el espaldar del sillón y se sentó a horcajadas sobre él. Volviendo a besarlo.

-No me importa que las cosas sean diferentes…tú me deseas…lo demostraste la otra noche, ahora cumple tu deseo…hazme tuyo Yunho…-sus ojos brillantes sedujeron a Yunho que se acercó a él tomándolo por la nuca, besándolo profundamente para luego volverlo a alejar.

-¿Engañarías a Jaejoong? –Preguntó con dificultad ya que le dolía-¿lo harías Min?

-Jaejoong…-Changmin bajó la cabeza y Yunho esperaba de nuevo que el menor se arrepintiera pero al contrario lo miró duramente por varios segundos antes de decir-Jaejoong y yo terminamos…ayer

-¿Y por eso te acostaras conmigo? Tú aun lo amas y no puedes traicionarte a ti mismo…

-Jaejoong me traicionó…-le dijo secamente y Yunho abrió los ojos impresionado-él terminó conmigo ayer en la mañana cuando fui al hotel…hoy…pretendía despedirme de él definitivamente y decirle por última vez mis sentimientos-Changmin suspiró y a Yunho le preocupó el hecho de que fuera a llorar pero sus ojos se mantenían obscuros-gracias Minho pude saber que Jaejoong iría al apartamento de Kong MeiSung…cuando llegué…Jaejoong le decía que lo sentía por lo que pasó entre ellos…que nunca debió serme infiel con ella-un suspiro aún más sonoro salió de sus labios y Yunho se quedó inmóvil, con unas enormes ganas internas de ir y golpear a Jaejoong hasta que quedara en su rostro una marca que nunca pudiese olvidar.

-Changmin yo…de todos modos no puedo…

-¡¿Por qué?! ¡Tú me deseas! ¡Hazme tuyo…! Por favor…-la voz de Changmin se fue apagando, Yunho lo refugió en sus brazos, besando suavemente su cabeza.

Changmin rompió en un llanto desgarrador que lastimo a Yunho hasta lo más profundo de su ser, las lágrimas que Changmin no había podido soltar en todos sus años de vida cayeron, incluidas las lágrimas repetidas que soltó los últimos meses. Su llanto parecía no terminar.

Ya de madrugada Yunho estaba recostado junto al menor en su cama, a pesar de que Min se había dormido hace horas entre sueños seguía llorando
































Yunho comenzaba a desesperarse, el manager sólo hablaba de estupidez y media, sin entender que Changmin estaba sólo en casa y enfermo. Aunque en realidad sólo estaba deprimido y muy decaído también cansado de tanto llorar.


Había sido una escusa para evitar que supieran que está tan deprimido por su última reunión con Jaejoong, por el término de su relación, por sus mentiras…ya la única verdad que Changmin no sabía.


Estaba Enfermo de amor y dolor mezclados.

— ¿Yunho-ah?

— ¿S-Si?

—Te decía que mañana Changmin ah debe estar en la entrevista, por favor ve a casa a cuidar de él. No lo desatiendas y nos avisas si mejora


—Claro hyung


—Bien, puedes irte. Anda apura, sepa Dios que estará haciendo ese niño allá


































Changmin volvió a mirar hacia todos lados. La gente lo miraba curiosa, una que otra fan estaba por descubrirlo pero debido a la gran idea de Yunho que se hizo pública por todo el mundo desistían de sus ideas ya que el niño bueno de Min debía estar en cama durmiendo cómodamente mientras se le baja la temperatura.
A medio camino sonrió un poco al reconocer un edificio, donde habían gravado uno de sus videos, donde había reído y peleado con Jaejoong.
Suspiró mordiéndose los labios, que ya bastante amoratados y llenos de heridas estaban. Miró al frente de nuevo y continuó con su camino intentando olvidar que fue feliz.
¿Qué sentido tenía sufrir así y seguir adelante?
Para qué seguir si no tiene sentido. No hay motivo porque perdiste al ser que más amaste en la tierra y a tus mejores amigos. Tus jefes te extorsionan, tu familia vive amenazada. Tú mismo vives amenazado. La persona que amas te engaña de la manera más cruel y pretende que crees tontamente que de verdad volverá por él.

¿Qué sentido tiene?

El castaño no hallaba motivo, no encontraba razón de ser ni a su latir de corazón desde el momento en que mientras lloraba en los brazos de Yunho pudo ver todo lo malo que Jaejoong le hacía, la manera en que lo lastimaba y fingía no hacerlo.

Había olvidado que tenía un millón de personas esperando que sólo dijera que amaba a sus fans para que entraran en revolución y mediante pequeñas cosas le demostraban que lo querían. Había olvidado que tenía todavía a Yunho que lo quería mucho y era como su hermano mayor, lo había demostrado tan dulcemente la noche anterior velando por su sueño. Había olvidado que ni Junsu ni Yoochun lo habían olvidado. Había olvidado que era Choikang Changmin, estrella del grupo más influyente de Asia, envidiado por muchos, amado por todos. Lo había olvidado.

Todo por Jaejoong.

Había dejado atrás su orgullo, sus sonrisas y todo aquello por lo cual los demás lo amaban. Lo había dejado tan atrás que ahora simplemente no era él.



































Jaejoong volvió a acomodar a Junsu, procurando esta vez no saliera mal en la foto. Algunos de los fotógrafos se reían ante la actitud de Junsu que simplemente no podía contener su sonrisa. Estaba de buen humor y le dio por hacer bromas como antes, hacer reír a los demás con algún mal chiste que en realidad los demás reían por la contagiosa risa de Junsu y no por el chiste. Pero su sonrisa era un poco melancólica pues extrañó a Changmin reclamándole por los malos chistes e insultándolo por ser tan mal comediante.


—Junsu yah—reclamó el moreno haciendo un pequeño puchero. El menor negó y se colocó en su posición, pero por alguna razón Changmin no salía de su mente.

— ¡Listo! ¡Yoochun sshi adelante! —El mayor confió en el profesionalismo de Yoochun y los dejó hacer para atender su teléfono que sonaba estruendosamente en su bolsillo y hasta le estremecía el vibrador.

— ¿Hola?

— ¿Por qué lo hiciste?

—Ah…no me reclames ahora, ni siquiera sé de que hablas

—Sabes que Min es muy inteligente. El se dio cuenta ni bien diste vuelta. Esta sufriendo demasiado no hagas esto de nuevo. Si ibas a dejarlo en definitiva… ¿Por qué no lo hiciste la primera vez cuando nos dejaste a ambos? –Yunho suspiró al otro lado del teléfono, no sabía porque pero no podía decir lo que Changmin había escuchado…no podía reclamarle el que le hubiese engañado de esa manera.


—Porque…

—No tienes respuesta ni disculpa a eso. Esta afectando su trabajo y a sí mismo Jaejoong, él no quiere comer, no quiere trabajar, ya ni siquiera sabe quien es. ¿Qué has hecho de nuestro Minnie?

—Yo no…

—Deja de hacerle daño. Por favor…—Jaejoong se asustó al escuchar a Yunho llorar, no podía soportarlo, a él también le dolía pero sabía que sería lo mejor. O al menos eso creía hasta escuchar los sollozos de Yunho al otro lado del teléfono

—Yunho yo…

—No esta…

— ¿Qué?

—Min no esta en el apartamento…—luego de eso escucho la señal cortarse y se asustó miró sus teléfono de nuevo y vio que en definitiva Yunho había colgado.

Suspiró pesadamente y volvió a ver la pantalla del aparato el cual justo en ese momento vibro anunciando la llegada de un mensaje nuevo.

—Changmin…—Susurró viendo la imagen de Changmin abrazado a una almohada mirando por la ventana. Temió un poco y temblando presionó la pantalla para abrir el mensaje.



“Te amo. Realmente…yo te amo…aunque tú nunca me amaste. Adiós Jaejoong
Atte.: Changmin”



Jaejoong soltó el aparato, asustando a los que se encontraban ahí. Comenzó a correr fuera del lugar.

Ese mensaje no significaba nada bueno, sabía que algo estaba mal y sin escuchar los gritos de sus compañeros siguió corriendo. Temiendo lo peor.




—Nos veremos después

—…

—Minnie…

—…Te amo…

—Me gusta oírtelo decir… ¿Estas llorando?

—No…

—Minnie

—Me éstas viendo si lo hago. Pero de alegría

— ¿Alegría?

—Porque estas a mi lado




Una lágrima escapó de sus ojos mientras corría sin sentido alguno, buscándolo escondido entre una bufanda y uno de los gorros que le regaló.




—Hyung…


—Me gusta cómo me mientes…


— ¿Q-Qué…?


—Sé que mientes. Y me gusta, pero me gustaría que hicieras más cosas para no pensar que todo lo que dices es mentira


—Minnie yo…


—Sólo quiero que estés conmigo porque te amo...

































Changmin sonrió de nuevo, derramo finas lágrimas siguió caminando sin rumbo. Parecía un zombi, no estaba consiente ni siquiera de donde estaba, parecía no poder controlar su cuerpo que actuaba por sí sólo, pero ahora no le importaba.

Estaba perdido en sus pensamientos ni siquiera sabía lo que hacía cuando envió un mensaje, ni siquiera sabía a quién se lo envío, estaba tan perdido que simplemente no parecía él.

Cuando Changmin esta triste sus cejas se arquean dejando que el principio de estas fuera hacia arriba, sus ojos se entrecerraban y sus ojos se llenaban de lágrimas que rara vez soltaba, su rostro adquiría un tono pálido y sus huesos se marcaban más, sus labios perdían color y su mirada se perdía por completo. En estos momentos parecía un muerto con vida caminando sin alma por la ciudad sin saber dónde ir que hacer o si quiera que decir.

Sentía su cabeza doler, sus ojos pesados y un sueño horrible, a pesar de que había dormido toda la noche y gran parte de la mañana.



































Yunho comenzó a correr desesperado, tenía miedo. Min no estaba bien mucho menos como para salir. Se preguntaba donde pudo haber ido, porque se fue, porque no le dijo y de repente su celular comenzó a sonar.

— ¿Hola?

— ¡Yunho hyung que está pasando! —exclamó Junsu al otro lado de la línea. Pudo escuchar las exclamaciones de Yoochun de seguro al volante preguntando a donde ir. Parecía muy alterado y se asustó aún más.

—Changmin no está en casa…

—Pero que tiene…Dios…él estaba enfermo-dijo preocupado Junsu recordando lo que habían escuchado en el programa al cual tenían que ir en la mañana.

—Si Jaejoong es una enfermedad si lo estaba. Junsu, ¿Dónde está Jaejoong?

—Salió corriendo después de hablar contigo. Dejó tirado su celular…Changmin le mandó un mensaje diciendo que lo amaba…que realmente lo amaba y que lastima porque él no lo amo…diciéndole adiós—Yunho abrió sus ojos de par a par, dejando caer una nueva lágrima de sus ojos. No había que ser genio para saber que significaba la indirecta de Changmin.

De repente Junsu ya no escucho la vos de Yunho y sólo el molesto sonido que indicaba que le había colgado.

Ahora entendía que algo realmente malo estaba pasando.

































—Sólo necesito de ti para ser feliz


—Hyung… ¿Nunca me dejarás verdad?


—Nunca Minnie. Lo eres todo para mí



Maldito mentiroso.


Pensó de si mismo mientras dejaba las lágrimas correr de sus ojos sin rumbo alguno. No sabía a donde ir, que hacer. A donde mirar para no encontrar la desastrosa imagen de lo que él hizo con Changmin con todas sus mentiras.


—De cierta manera me haces feliz mintiendo ¿Suena tonto verdad?


—Changmin deja de decir eso. Me haces sentir mal


—No es mi intención. Lo siento hyung


—No importa…lo dices tan dulcemente que me siento culpable de mentirte


—Ya te dije. Me hace feliz que estés aquí a mi lado. Sólo eso.




Su mirada se volvió a perder. No sabía a donde ir. Que hacer, tenía tanto miedo.





— ¿Nunca me dejaras verdad?




Esas palabras retumbaron en sus oídos. Cómo pudo ser tan idiota pensando en el bien que supuestamente le hacia. Al contrario del daño que lo mataba por dentro.






— ¿Nos veremos hoy?

—No perdón Minnie tenemos ensayo con el staff estaré ocupado

—Sé que lo que dijiste fue una mentira. Sólo quería decirte que quería verte una vez más








Jaejoong parpadeo varias veces. Eso lo había dicho en la mañana del día en que fue a hablar con MeiSung. Era temprano. Muy temprano en realidad alrededor de las cinco de la mañana ni siquiera aclaraba el cielo.

Recordaba haber hablado cansado. Sin despertar completamente…ahora se arrepentía.


—Dios que hice…


































— ¿Dónde vamos? —preguntó Junsu respirando lento para no derrumbarse en lágrimas como había echo Yoochun hace minutos.

—No sé…no sé…donde estarán. ¡¡Dios!!

























Changmin siguió caminando cuando la gente se detuvo por el semáforo, alguien intentó detenerlo y se quedó parado aún perdido, mentalmente contó hasta sesenta y volvió a comenzar a caminar, no pensaba en nada esta vez, no sentía su cuerpo, sus acciones eran tan superficiales que apenas las sentía.

Ya no pensaba…sólo caminaba.

Siguió caminando…en una calle más vacía, no vio la luz que le indicaba dejara de caminar y un auto que corría a toda velocidad tampoco lo vio a él. Changmin como por arte de magia se quedó quieto justo a la mitad del camino, en el momento en que el auto chocó contra él. Marcando tal vez un final. Su final.

-¡¡¡¡Changmin!!!!

Realmente quiero verte

El dolor es insoportable cada día,
La palabra "amor" está en mi boca,
Solo una vez más, llorando por ti,
Solo una vez más, extrañándote,
te amo y espero por ti.

Love the Way you Lie~3The truth is the end

Capítulo 3 : The Truth…is…the end


Que te quedaras conmigo una vida entera
que contigo adios inviernos solo primavera
que las olas son de magia y no de agua salada
yo te creo todo y tú no me das nada, tú no me das nada
Que si sigo tu camino llegaré hasta el cielo
tú me mientes en la cara y yo me vuelvo ciego
yo me trago tus palabras, tú juegas un juego
y me brilla el mundo cuando dices luego, cuando dices luego








Jaejoong suspiró levemente, vio a Yoochun y este lo miró con una incógnita.

Yoochun siempre supo que era lo que Jaejoong pretendía, no importaba que fuera siempre lo sabía, pero en un momento de crucial importancia perdió aquello teniendo que atenerse a las tonterías de las cuales su soulmate era capaz.

Jaejoong en estos momentos parecía pensativo, como cuando pretende hacer algo de lo que no está del todo seguro pero su poca pronunciación de palabra le hacía pensar que estaba pensando en ello.
Yoochun esperaba que esta vez el mayor no se equivocara.


-Oigan… ¿No creen que deberíamos llamar a los chicos? –preguntó Junsu de repente sentándose en frente de ellos. Yoochun asintió levemente pero Jaejoong no dio ni señas de haberle escuchado si quiera, Junsu sonrió con la respuesta de Micky pero se quedó mirando a Hero a ver si decía algo, pero nada salió de su boca.

Cuando Junsu estaba a punto de reclamar y Yoochun iba a detenerlo Jaejoong se levantó y salió del apartamento prácticamente corriendo.

-Tengo un presentimiento de que algo no muy bueno sucederá… ¿Sientes lo mismo?

-La verdad es que si






















Minho dejó su mochila pesadamente en el suelo y vio furioso a Onew que se encogió de hombros y lo miró tranquilamente, Key preguntó que pasaba pero Minho siguió retando con la mirada al líder que suspiró suavemente y se levantó llevándose a Minho hacía afuera.

-Minho entiende que tú te distraes con Changmin cerca, no quiero que sigas fallando, el manager ya nos retó ayer y no quiero más problemas, suficiente tengo con el hormonal de Taemin…

-¡¡Yo no soy hormonal!!

- ¿Y por qué me gritas ahora? –preguntó irónico Onew mirando de reojo al maknae que frunció el ceño y salió de la sala de baile echando chispas, JongHyun preguntó que sucedía pero Key negó levemente con la cabeza indicándole que no era el momento de preguntar.

-Hyung…entiendo sé que me estoy distrayendo y lo siento…pero no es justo que me niegues ver a Changmin hyung, él es bueno conmigo y no me hará daño…intentaré no distraerme tanto por él pero no me prohíbas verle…-Onew suspiró y vio a Minho a los ojos, buscando algún índice anormal en esos ojos enormes que él poseía.

Descubrió en ellos aquel brillo extraño perteneciente a aquel sentimiento que tanto daño hace a las personas.

El amor.

























Changmin se acomodó con cuidado, se hiso bolita y siguió intentando conciliar el sueño pero este parecía no ceder aunque se sentía cansado no podía dormir por ningún motivo.

Volvió a envolverse con las mantas y cerró los ojos esperando que el Dios de los sueños llegara a llevárselo a su mundo…pero el muy desgraciado no se atrevía a venir como queriendo mantenerle despierto para algo en especial.

Suspiró.

Escuchó pasos en el pasillo y volvió a cerrar los ojos.

La puerta se abrió lentamente, la luz del pasillo iluminaba lentamente su rostro, pero él no se atrevió a abrir sus ojos para nada, no quería preocupar a Yunho con su extraño insomnio.

La puerta volvió a cerrarse, pero seguía llegando a su nariz el aroma de Yunho, suave pero conciliador…escuchó pasos, cerca de él, pero siguió con los ojos cerrados, esperando que Yunho creyera que duerme y se fuera.

Sintió que todo cambiaba cuando todo lo que le cubría cayó por un costado al suelo y sus muñecas fueron aprisionadas encima de su cabeza, sintiendo el frío de las manos del mayor; que ahora estaba sentado sobre sus caderas.

-Sé que no duermes

Changmin no abrió los ojos y sólo inhaló y expiró suavemente, dejando que el aire se paseara por el rostro de Yunho ya a centímetros de su rostro. El menor estaba tranquilo, esperando a que se rindiera y se fuera, pero Jung de repente juntó sus labios con los de Min.

El menor siguió con los ojos cerrados, no disfrutaba del beso ni nada, pero estaba en un estado de shock en donde no podía siquiera mover un musculo. Yunho por su parte seguía besándole superficialmente mientras ejercía más presión en sus muñecas, llegando a enrojecerlas junto a sus mejillas que empezaban a adoptar el calor de la extraña situación que estaba viviendo.





























MeiSung cayó bruscamente al sillón, luego de unos segundo Jaejoong se posicionó sobre ella con fuerza, lastimándola un poco aunque no se quejó y mantuvo su rostro inexpresivo y serio. Kim buscó sus labios pero MeiSung ladeó la cabeza.

-¡Basta MeiSung! ¡¿Qué carajos tienes?!

-¡¿Qué carajos tienes tú Jaejoong?! ¡Apestas a alcohol! –Jaejoong giró los ojos con enfado y volvió a intentar besarla- ¡Mierda!

-¡Ya cállate MeiSung!}

-¡¿En qué estás pensando?! ¡En cogerme por detrás para creer que estás con Changmin!

-MeiSung…no…

-¡¡Bájate!! –Jaejoong hiso caso omiso al grito y se quedó en su posición pero MeiSung lo empujó haciéndolo caer al suelo con un sonido sordo- Te dije que basta Jaejoong…hasta aquí llegamos… ¡¡¿Acaso no entiendes Coreano?!! ¡¿En qué debo hablarte?! ¡¿En Chino, Japonés, Tailandés?! –MeiSung acomodó su ropa y miró filosamente al pelinegro que permanecía en el suelo. Mirando el techo-Jaejoong…tú tienes todo en él…si el cambió ha sido tu culpa…luego no vayas a culparme de que lo perdiste cuando él se entere de lo que pasó entre nosotros. Tú sabes perfectamente que tú a mí no me importas y yo sé que a ti yo no te importo como tú quieres creer…sólo soy tu refugió…donde quieres encontrar lo que perdiste en Changmin…-La castaña suspiró y comenzó a caminar hacia el pasillo- Vete…Buenas Noches-

Cuando la puerta de la habitación de MeiSung se hubo cerrado Jaejoong suspiró y justo antes de levantarse del suelo soltó un sollozo. Pero no salió ni una sola lágrima.

































Changmin reaccionó de su letargo y se animó a empujar a Yunho, que cayó de bruces al suelo, levantándose al instante. Frente a la dura mirada de Shim que parecía incluso no parpadear mientras intentaba asesinarlo con la mirada.

Changmin adquirió un extraño tic en su parpado inferior izquierdo. Yunho temió esa actitud, intentó disculparse pero ninguna palabra pudo ser formulada por sus labios.

- ¡¿Qué mierda te pasa?!

-L-Lo siento…-susurró suavemente mirando a un costado, avergonzado de sus propios deseos que esta vez por más que lo intentó no pudo controlar.

-¡¿Lo sientes?! –exclamó alterado, su mirada se afiló más.

Cuando Changmin estaba enojado tenía dos clases de expresiones distintas. Si su enojo era leve sólo fruncía el ceño y sus ojos se entrecerraban un poco, su boca formaba un pequeño arco hacía abajo y sus mejillas perdían su tonalidad rosa pálido que siempre poseía bajo el maquillaje. Si estaba demasiado enojado sus ojos se abrían mucho y sus pupilas se dilataban medianamente, sus ojos achocolatados se tornaban más obscuros y un tic nervioso se colaba entre todas sus acciones como: el tic en su parpado inferior izquierdo, el leve temblor de su labio inferior, el apretar con su pulgar su dedo índice, el color rojo que se expandía por su rostro y endurecer sus facciones.

En este momento Changmin estaba completamente furioso que si decía algo incorrecto…corría el riesgo de morir a golpes. Se mantuvo en silencio, esperando que Changmin soltara serpientes en sus siguientes palabras.

-¡¡Si querías tirarte a alguien busca a alguien más!! ¡¡¿Por qué a mí?!! –Yunho bajó la cabeza y se limitó a mirar las pantuflas de osito de Changmin mientras este respiraba agitado como si hubiera corrido una maratón de 500 metros planos-Yunho…tengo una relación con Jaejoong, él es tu amigo y detesto que tengas que utilizarme a mí como último recurso cuando estas caliente…sal de mi habitación-

Yunho estuvo a punto de responderle a Changmin sobre su ‘relación’ con Jaejoong pero se abstuvo, no quiso que Changmin terminara saltándole encima para matarlo a puñetazos.

Esperaba que al menos su enojo se le pasara rápido.































Cuando Changmin está feliz sus pupilas se dilatan enormemente y el sonrosado de sus mejillas se acentúa y sus labios adquieren un color más elevado al natural junto a aquella sonrisa digna de comercial para pasta dental, sus acciones parecen más dulces y parece inquieto.

Cuando está excitado sus ojos se abren más, sus pupilas se dilatan y el achocolatado de sus ojos se vuelve un color miel intensa y brillante, sus mejillas están triplemente sonrojadas y sus labios se hinchan un poco.

Jaejoong conoce esos curiosos cambios de memoria y le gustan, en este momento cuando se encuentra en esta clase de situaciones no pude evitar sonreír porque sabe que él es el causante. Pero esta vez prefiere hacerlo más especial, como nunca…para que Changmin no sufra tanto después aunque…eso estaba por verse.

Algo que a Jaejoong siempre le gusto de las particularidades de sus distintos estados de emoción es que su piel parece más blanca cuando está excitado y las marcas que deja sobre su cuerpo se acentúan más de modo que, aun cuando vuelve a un color de piel más morena sus marcas se vuelven más obscuras y…sexy por decirlo así. Además que su piel le abriga con facilidad.

Cuando aquello hubo terminado el menor lo miró con una incógnita que Jaejoong contestó con un beso casto y dulce en su mejilla, pero le evitó la mirada.

-La siguiente que venga…volveré para llevarte conmigo-Changmin lo miró profundamente. El mayor comenzó a vestirse y sus ojos se llenaron de lágrimas, Changmin ni se inmutó.

El mayor se despidió con un beso y se fue en silencio. Cuando la puerta se cerró Changmin soltó una lágrima solitaria.

-Te voy a extrañar hyung…




























-Minho…te noto extraño ¿Sucede algo? –preguntó Key sentándose enfrente suyo, Minho suspiró

-¿Has visto a Changmin hyung?

-Si acabamos de verlo todos Minho…

-Lo viste… ¿Notaste su actitud?

-Si…supongo que le volvió a agarrar la tristeza al estar alejado de sus tres mejores amigos…estaba así cuando ya les prohibieron acercarse a ellos-dijo seguro Kibum, Minho negó con la cabeza y se levantó, siendo seguido por el mayor

-Lo sé…pero sabemos que los cinco no han perdido contacto, corren peligro constantemente pero siguen hablando incluso cuando fuimos a jugar bolos con KyunHyun nos contó que cuando pueden se ven…no tendría muchas razones para estar así

-Minho…de todos modos, no debes preocuparte tanto…si Changmin tal vez peleo con alguno de sus hyung…además no se hablan con Yunho desde antes de ayer, se porta muy reticente con él, tal vez sea eso…

-Tienes razón…pero no puedo dejar de…

-Minho…-el nombrado se congeló al escuchar la vos que tanto quería oír. Volteo y vio a Changmin sonriendo tristemente mientras con la mirada le pedía hablar. Pidió permiso y perdón con la mirada a Kibum y este sólo sonrió.

Llevaban media taza de café con leche cuando Changmin suspiró y lo miró tiernamente, tanto que a Choi le entraron ganas de abrazar a su hyung fuertemente y no soltarlo hasta que dejara de ser tan él. Es decir nunca.

-¿Puedo pedirte un favor Minho?

-Claro Hyung ¿De qué trata?

-¿Puedes ayudarme a ubicar a Jaejoong esta tarde? –Minho en ese momento se arrepintió de haber accedido a ayudarle.

Había solo una cosa o un alguien que a Minho no le agradaba desde un principio que esté cerca de su adorado Changmin hyung y ese era ni más ni menos que Kim Jaejoong. No entendía porque, tal vez el hecho que desde que lanzaron a TVXQ a él siempre le llamó la atención Changmin y cuando escuchó por rumores de las fanáticas que en la radio Japonesa Jaejoong confesó haber robado el primer beso de Changmin sintió que su estómago se hacía nudos y nunca quiso saber de aquel chico que robaba suspiros a todas. Aun cuando entró a la SM fingió llevarse medianamente bien con Jaejoong porque en persona…le causaba aún más desconfianza y tal vez…secreta y cruelmente una parte de Minho se alegró cuando Changmin tenía prohibido ver a Kim.

-¿P-Porque quieres saber eso hyung?

-Porque el otro día pelee con él y me quiero disculpar pero no sé dónde encontrarlo-mintió. El castaño se sintió muy mal al mentirle a su dongsaen pero necesitaba hacerlo. No es que fuera a rogarle entre llanto y de rodillas que no lo dejara porque aunque Jaejoong no lo haya dicho el menor sabía que aquellas últimas palabras que dijo como despedida era su indirecta para decirle que no volvería más con él y lo único que quería era decirle un última vez que lo amaba e intentar ser feliz…sin él.

-La verdad hyung…no sé cómo ayudarte-dijo Minho jugando con sus dedos nervioso, esperando Changmin se rindiera pero al contrario continuo.

-Quería pedirte que me ayudaras a quitarle momentáneamente el celular a LeeTeuk para yo preguntarle al mismo Jaejoong por mensaje de texto. ¿Podrías ayudarme por favor?-

Minho sintió que sus piernas se volvían gelatina al sentir la mirada de su hyung en sus ojos, no pudo negarse, jamás podría negarse a él porque simplemente Changmin tenía una especie de don el cual hacía que las personas se rindieran a sus pies con sólo unas pocas palabras…sabía que incluso Yunho y sus otros compañeros de grupo no podían negarle nada al maknae, no porque fuera el menor si no porque era el don de Changmin.






























Jaejoong cerró los ojos en el ascensor, chocando su cabeza con el espejo en su detrás, inhalando el aroma artificialmente floral de aquellos ambientadores en aerosol que a Changmin le hacían doler la cabeza por su fuerte contenido de químicos.

Se golpeó mentalmente por volver a recordar al menor.
Antes de aparecer con Changmin había decidido algo muy importante. Sería la última vez que estaría con él. No porque no quisiera porque sólo Dios sabía cuánto quería permanecer a su lado por siempre…si no por no hacerle más daño del ya hecho…por que se sintió mal incluso cuando lo besaba, pues el dulce sabor de sus labios no podía compararse con los besos de MeiSung, y se sentía culpable de haberle engañado de aquella manera tan cruel, de haber sido tan estúpido queriendo engañarse a sí mismo negándose a aceptar que nunca había dejado de amarlo.

Ahora venía a disculparse con MeiSung por lo sucedido la noche anterior y acabar con todo…intentar recomenzar de nuevo aunque sin su más grande felicidad pero recomenzar.

-¿Qué haces aquí Jaejoong?

-MeiSung…lo siento































Changmin sonrió al ver el auto de Jaejoong afuera de aquel edificio, subió las escaleras con pesadez pues la noche anterior no había podido dormir y se sentía cansado. Esperaba que decirle el último ‘te amo’ como despedida le pudiera ayudar a cerrar los ojos y volver a comenzar, sin él pero comenzar al menos…continuar luchando.

Sentía su alma demasiado pesada, como si esta no quisiera que llegara al apartamento de Kong MeiSung donde de seguro Jaejoong arreglaba algún asunto de trabajo.

Sentía ese estúpido vacío en el estómago otra vez y comenzó a arrepentirse de seguir subiendo…pero continuo con él animo de la última vez que podría decirle su amor a Jaejoong.

Suspiró cuando llegó al piso, cerró los ojos y los volvió a abrir para encontrarse a Jaejoong abrazando a MeiSung.

-Perdóname MeiSung, tenías razón en todo lo que dijiste y lo siento…no te escuche. Perdóname por ser tan terco y mentiroso…sé que soy realmente frustrante, últimamente me molesto a mí mismo…no puedo con el peso de las culpas, sé que fue un error el haber engañado a Changmin contigo…el haberle sido infiel…perdón-

Los ojos de Changmin se abrieron enormemente, su cabeza comenzó a dolerle a tal grado que sentía se iba a desmayar, sólo encontró fuerzas para salir corriendo.


Mentira,todo es mentira
las palabras de aquella vez
me obligare a olvidar que eres una mentira
El dolor de la separación
ha sorprendido un poco a mi corazón
Pero mis sentimientos por ti
siguen siendo los mismos
Nunca creí que sería fácil pero
aun cuando paso mucho tiempo
es difícil estar sin ti

Love the Way you Lie~2 You lie...is so good

Capítulo 2: You lie…is so good






Tomas de mi mano y por dentro lloro aunque sea mentira me haces sentir vivo


Aunque es falso el aire


Siento que respiro…


Y aunque todo es de papel, mientes…lo sé













Jaejoong paseo el cigarrillo entre sus dedos, le dio una calada y miró a la persona frente a él.






Ella sonrió.






— ¿Qué te trae por aquí? —preguntó ella con el sarcasmo totalmente palpable en el aire. Sus miradas se cruzaron y ella cruzó las piernas, el pelinegro frunció en seño.






Hace ya bastante tiempo que Kong MeiSung y él se veían aunque no tanto tiempo como el que Changmin y él llevaban juntos, su relación podría decirse algo así como un simple enredo de sábanas una vez al mes o cada dos meses, podría decirse que ni siquiera tenían sentimientos de por medio pero Jaejoong pensaba todo lo contrario aunque en realidad no estaba en lo correcto pero aún es difícil de asimilar aún más para alguien con su peculiar carácter.






—Mei…te necesito—la muchacha rió y se levantó de su lugar, cuando supo que el mayor no podía descifrar su rostro bajó la mirada y giró los ojos un poco molesta y enojada tal vez. No entendía aún como es que se metió en ese enredo cuando Jaejoong a ella no le interesaba en lo más mínimo, cuando podría decirse que odiaba estar metida en ese embrollo, donde lastimaba a alguien que nada tenía que ver con las cosas que pasaban por su retorcida cabeza.






—Me necesitas…—repitió riendo un poco, volviendo a encararlo, era algo que a Jaejoong de una manera extraña le agradaba, que ella lo encaraba así y no le tenía miedo en lo absoluto. Se fijó en esos ojos castaños que ahora parecían inexpresivos, tomó su mano y tiró de ella procurando terminara sobre él pero MeiSung era mucho más ágil y le golpeo el brazo—Jaejoong…Jaejoong a veces me decepcionas cada vez más. De verdad… ¿De verdad tienes las agallas para venir a mí luego de estar con Changmin?


Jaejoong cerró los ojos fuertemente y se recostó en el sillón, aquel nombre le producía tantas sensaciones quería deshacerse de ellas y sólo aquella mujer era capaz de lograrlo.






—Eres idiota…—afirmó ella, volvió a voltear intentando contener las enormes ganas que le daban de molerlo a golpes por intentar esconder aquel sentimiento que lo llenaba por dentro al sólo nombrar a aquella persona. MeiSung lo sabía muy bien, sabía porque Jaejoong la buscaba y sabía perfectamente que no la amaba, es más estaba dispuesta a apostar su vida a aquella razón que por todos los medio Kim Jaejoong se negaba a aceptar o siquiera a reconocer.






—MeiSung…estoy hablando en serio…—MeiSung esta vez rió más fuerte y volvió a sentarse en su lugar, paseando entre sus dedos un pequeño papel. Pensó en que tal vez si Changmin se enteraba de esto no haría nada, no era el mismo Changmin que ella había conocido…la verdad es que por culpa de aquel ser que tenía en frente había sido el culpable de innumerables cambios en aquel chico que tanto le llamaba la atención por su fortaleza y actitud.






—Jaejoong…si me dieran dos centavos de won por cada vez que dices eso y es mentira te juro que sería billonaria—dijo riendo mientras con la mano derecha cogía la copa de vino que había dejado ahí antes. Miró seriamente a Jaejoong y este sólo desvió la mirada como siempre—A veces me preguntó que es lo que te atrae de mí






—Eres muy bella…—dijo Jaejoong rápidamente sabiendo que eso si era cierto y Kong no podía sacarle otro lado a aquellas palabras pero MeiSung era muy inteligente. Así como bella.






MeiSung era la clase de mujer con la que nadie podía jugar sin su consentimiento, no pecaba de ingenua y aunque fingía estaba muy alejada de serlo. Mentirle era difícil, jamás lograbas engañarla y eso era lo que le gustaba además de su cabello castaño hasta los hombros, sus labios delgados y su extrema delgadez.






Jaejoong admitía que era hermosa pero simplemente no sabía que era de ella lo que le atraía más.






—Pero no tanto como lo es Changmin—A Jaejoong se le secó la boca, pestañeo varias veces y se dio cuenta de un pequeño detalle. MeiSung jamás tenía reparos de hablar de Min aún cuando era ella la amante escondida. Jaejoong miró al piso y comenzó a subir su vista.






A comparación de Changmin, MeiSung era mucho más baja, apenas tocaba el metro sesenta y siete. Su cabello era parecido aunque MeiSung tenía muy poco cabello.






MeiSung tenía razón, era bella…pero no como lo era Changmin a sus ojos.






—MeiSung…






—Jaejoong…escúchame bien…no quiero repetirlo—la castaña acomodó el flequillo de su cabello y volteó a verlo, fijando sus ojos directamente en los obscuros de Jaejoong, llegando a atravesarlo con la mirada. El mayor tragó saliva esperando a las intempestivas palabras de MeiSung que siempre lo hacían tambalear—Si tu estás interesado en mí…es porque tengo la actitud muy similar a la de Changmin antes de que tú lo volvieras el ser indefenso que ahora es.











































Changmin suspiró un breve momento antes de seguir cantando aquella canción, las cuerdas de la guitarra se deslizaban por sus dedos creando una bella melodía mientras su cabeza estaba flotando en tantos pensamientos.






Yunho le miraba desde la puerta, pensativo. Curioso de saber que era lo que pasaba por su cabeza aunque una vaga idea podía tener. Se recostó en el marco de la puerta e hiso su cabeza para atrás disfrutando de las notas salidas de su roce con la guitarra y la vos del menor inmerso en su mundo.






Changmin se levantó y sacudió sus cabellos, rió al ver a Yunho quieto, con los ojos cerrados, recargado en el marco de la puerta, golpeo su brazo y lo miró con una cara seria.






—Voy a empezar a pensar que estás acosándome






—No lo hago, me gusto lo que tocabas…y cantabas.






—A mi no me gustó…bueno…Hyung tengo hambre






— ¿Soy tu cocinera o qué?






—No, pero deberías ir aprendiendo que luego te puedo cambiar por KyunHyun o Minho—dijo riendo para luego seguir caminando por el pasillo, hipnotizando al mayor con el elegante movimiento de sus caderas.






Yunho divagó e imaginó a Changmin en otro estado. Suspiró al saber que todavía tenía el privilegio de tener al Changmin de siempre a su lado. Y es que…con Jaejoong Changmin parecía más frágil, más vulnerable cuando en realidad no lo era.







































MeiSung suspiró mientras veía el techo blanco de su habitación. Su teléfono volvió a sonar y esta vez optó por desconectarlo. Estaba irritada y muy cansada.






En algún momento de su vida la perfecta Kong MeiSung perdió su rumbo cuando unos ojos extraños la vieron y se sintió desvariar, en algún momento de su vida cuando trabajaba tranquilamente en Avex Trax y le presentaron a Tong Vfang Xien Qi y su vida, sus planes, todo.






Se fue a la mierda.






Desde el momento en que escucho aquella risa y esos labios pronunciaron su nombre todo se fue a un mundo desconocido donde ella no pudo encontrar su pasado más. Simplemente se había enamorado. Pero las cosas no eran fáciles, para nada.






A su parecer, desde aquel momento todo había ido de mal en peor, es decir desde el momento en que intentó ser más coqueta y atractiva todo parecía empeorar. Todo no iba bien y cuando creyó que nada tenía sentido aquello que quería cambio de rumbo una vez más un rumbo el cual a ella no le gusto y buscó venganza.






No una venganza común. Si no una psicológica podría decirse, se metió con Kim Jaejoong.






No recordaba como es que todo eso había empezado, ni siquiera sabe porque no se hecho para atrás, pero si recuerda que en aquellos momentos todo perdía suelo firme para aquel grupo que había brillado hasta su máxima expresión aunque parecía no haber terminado de expandir su luz al mundo.






En cuanto todo empezó, para ellos todo parecía terminar y de alguna manera u otra sentía que era toda su culpa. Aunque aún ella tenía la oportunidad aprovechar esa oportunidad simplemente no era sencillo.






En aquel tiempo descubrió que Jaejoong era una persona bastante multifacética, no por sus cortes de cabello, los tintes, los gustos o su extraña manera de ser, si no por…por que…podría decirse que era bipolar pero parecía más ¿Multipolar?






Tenía un enredo en la cabeza e incluso jamás se daba cuenta de ello. Entonces MeiSung supo que había cometido un error.






Podría haberle dejado, pero no pudo, no es que no quiso o no lo intentó es que Jaejoong era la persona más desesperante y odiosa, tanto que decidió torturarlo más, pero jamás logró que él se saliera de sus casillas como lo habría hecho por otra persona.






Tal vez, Kong tenía miedo ahora de que todo le saliera mal pero le daba igual Kim Jaejoong no era quien le importaba.







































—A veces pienso que MeiSung es tan inteligente como él






— ¡¡Deja de meterlo en la conversación!!






—Tu empezaste Jae—el castaño lo miro y Jaejoong supo que tenía razón, suspiró pesadamente y volvió a recostarse en el sillón. Tenía todo un desastre en su cabeza—Aunque quieras negarlo…y tal vez me vayas a golpear. Changmin no puede salir de tu vida, porque tu no quieres sacarlo hyung, no es mi culpa ni la de MeiSung, la de Changmin y ni siquiera la tuya…es el amor






—Cállate…yo hace mucho que decidí dejar ese sentimiento atrás






—Precisamente cuando por tu culpa Changmin cambió






—No…es que…






—Jaejoong sabes que es cierto y tal vez si de verdad quisieras dejar ese sentimiento atrás deberías alejarte definitivamente de él pero no lo has hecho no lo harás ahora ni mañana porque es algo tan fuerte que nunca dejará de molestarte—el pelinegro giró la cabeza y pudo ver por el espejo a su amigo irse. Volvió a suspirar.






Tomó su celular y vio la foto que el mismo había colocado de los cinco juntos él tomando la mano de Changmin.







































Changmin recostó su cabeza en el respaldar del sillón, comenzó a divagar mientras su rostro se mantenía serio y firme, impasible.






Miles de pensamientos rondaban su cabeza y no podía callarlo, simplemente no podía, él se consideraba una persona orgullosa y vaya que lo era, lo era desgraciadamente y estaba feliz con ello pero…su parte débil se mostraba con Jaejoong y eso era exactamente lo que no entendía.






Sería decir que es idiota si no se diera cuenta de las mentiras de Jaejoong, el pretende creerle, el finge creerle pero en un momento llego al punto de no retorno donde prefería ‘creer’ en sus mentiras, le sabían dulces y no podía hacer mucho por evitarlo.






Pensó tantas veces en detenerlo todo, en acabar con su relación pero no lo hiso, no quiso hacerlo, se lo reprochó pero…el estaba tan hundido en aquella relación, tan consumido por el extraño sabor de las mentiras y el dolor mezclados






Changmin lo sabía…él…era la clase de persona que costaba un punto medio en enamorarse, pero para enamorarlo lo suficiente uno tenía que ser muy cuidadoso y a la ves muy poco táctil en ese sentido. Jaejoong había actuado con todas sus armas y había logrado anclarse en su corazón de manera que ni él mismo podía escapar.






Pero…Changmin ahora tenía esa sensación, un extraño vacio en el estómago distinto al hambre a media mañana o la de todo un día…tan parecido…al dolor de algo que pronto ocurrirá.






Y el tiempo hizo lo suyo y comprendí
las cosas no suceden porque si,
no eres la persona que pensé, que creí, que pedí.

Love the Way you Lie

Titulo: Love the way you lie

Autor: Akahana_Sakura

Pareja: JaeMin, HoMin, YooSu, Min x ? y más

Género: Drama, Angst, Lemon

Extención: En proceso

Nota: Dedicado a Kimmi-Ann lo prometido es deuda.  :D




El lo amaba, no importaban las mentiras, no importaba el dolor. Él sólo lo amaba de una manera extrañamente masoquista.

Él también lo amaba pero las mentiras también tienen su castigo. Perder era parte de su castigo. Lo peor el mismo tuvo la culpa de todo.

Ellos tal vez sólo querían ser felices pero no vieron lo que estaba en frente suyo, no vieron lo obvio y tal vez lo que suceda también es culpa suya.

Él llegó a ser egoísta, cruel y hasta despiadado, pero el amor y el dolor que tuvo que experimentar tuvieron la culpa. Tal vez si sólo aquel lo viera...

El pasado regresa cuando la memoria no lo recuerda, cuando el presente ya no es el mismo y el futuro es incierto el pasado regresa para remover las cenizas de ayer.

Esta historia confunde el corazón de muchas personas, las lágrimas tal vez son un castigo para hacerte reaccionar pero si tu no vez tus propios errores tal vez...

Amo la manera en que tu mientes...como duele...como tu mirada se posa sobre mí.

No quiero que me odies pero hacer esto es inevitable y aún así tu odio me hace feliz.



Love the Way you Lie~1 I Love the way it hurts

Chapter 1: I love the way it hurts

Changmin sigue mirando la ventana con una expresión un poco melancólica, el sonido del reloj de pared de la habitación procede con el tic-tac habitual no dejando que el silencio llene el lugar y termine por matar su desesperación. Odia sentirse así pero siempre dispuesto a esperar aunque hace unos minutos haya descubierto lo obvio.


Le había mentido otra vez.



Una sonrisa surca sus finos labios. Con aspecto irónico y melancólico. Una nueva lágrima cae de sus castaños ojos secándola al instante. Al tiempo que saca su celular.



—Yunho hyung. Ven por mi por favor—Al instante cuelga sin dejar al otro reclamar o si quiera decir algo, sólo quiere un poco de paz.



De nuevo vuelve a dar vueltas por la habitación buscando algún papel o lo que sea que pueda decirle que no sería hoy. Pero no encontró ni una disculpa a su ausencia.



No se preocupo más, sólo sonrió y pensó sencillamente que siempre era así y que la siguiente sería diferente y en caso de que no lo fuera pues simplemente esperaría a la siguiente. Era la simple cuestión de paciencia que uno siempre debía poseer de sobra con Jaejoong.



Era masoquista y el lo negaba. Sabía de sus mentiras y el las aceptaba y aún sabiendo que eran mentiras decidía creer en ellas a ciegas sin importar qué. No importara que sucediera todas las mentiras de Jaejoong eran buenas y tenían su razón de ser, no importaba cuanto hubiese llorado la noche anterior eso no valía el escuchar la vos de Jaejoong diciendo una mentira más.



—Changmin ah~ deja de creerle…

—Es mi problema si le vuelvo a creer o no Hyung…no te metas en esto—dijo cortante. No necesitaba los insistentes reclamos del mayor. No ahora, no mañana no nunca. No mientras tuviera a Jaejoong.



Sus pasos fueron rápidos al ascensor, casi desesperados y asustados, no podía evitar detener sus reacciones siempre que sucedía se ponía así. Odiaba ponerse así pero era bueno hacer algo nuevo aunque en esta situación en realidad no era nuevo desde que amo a Jaejoong, desde que amo sus mentiras.



Cuando entró al ascensor Yunho lo tomo del brazo deteniendo su avance.



—Minnie…estoy hablando en serio ¿Cuántas veces debo…?

—Cállate. No soy un niño, me lo has dicho pero yo decido creerle yo quiero creerle. Lo prefiero así porque yo sé las razones—volvió a decir cortante con el mismo tono que siempre utilizaba volviendo a entrar al ascensor, o recomenzando su marcha y al contrario de lo que pensó Yunho si entró con él. Abrazándolo por la cintura poniendo su cabeza en su hombro suspirando tan suavemente que pudo jurar que escucho como cada molécula de oxígeno salía de su boca.

—No llores. Por favor—Changmin cerró los ojos fuertemente, provocando que las lágrimas que luchaba por contener salieran de golpe, empapando su rostro—No llores una ves más que no sabes lo que me provoca hacer…



—Perdóname hyung pero es que yo…yo lo amo—Yunho sonrió con nostalgia. No podía ver la hora en que Changmin odiara a su hyung y deje de amarlo tan masoquistamente para poder mirar a alguien más con otros ojos para mirarlo a él con otros ojos.



—Yo sé…—sólo pudo contestar suspirando nuevamente—No me enoje y no lo haré tampoco pero quiero que dejes de lastimarte



Changmin marcó el silencio. Ya no dijo nada ni hiso nada hasta que llegaron a la planta baja donde Yunho lo soltó y con la mirada pidió que le siguiera el menor suspiró y se cubrió con la bufanda para luego salir. Antes de pisar la salida un portero le entregó un sobre.


“Minnie, perdóname por no llegar, se me presentó un problema. Ve a casa rápido te llamaré esta noche”




Changmin cambió de inmediato su expresión y Yunho volvió a lamentarse. Era un cuento de nunca acabar y de cierta manera Yunho ya estaba perdiendo los estribos con esta situación más aún cuando el menor colocaba esas caras sólo, por y para Jaejoong.



Le agobiaba el echo de quererle y no poderlo decir nunca ya estaba cansado de decirle que dejara de creerle porque siempre terminaba mal y no. Changmin seguía creyendo ciegamente en él. Cuanto le dolía no poder decir nada más que aquellas palabras de consuelo y el intento de que dejara de hacerse tanto daño.



—Sube al auto por favor…—susurro intentando sonar normal aunque había sonado más tajante de lo que esperaba. Pero por obvias razones el pequeño-si pequeño porque con esa actitud no podía ser un adulto-Changmin no se dio cuenta de la actitud pues flotaba en su propia nube tal cual colegiala enamorada con las hormonas revueltas.



Todo el bendito camino el menor releía una y otra vez el dichoso papel que Yunho ya empezaba a odiar aunque el pobre papelito no tenía la culpa de nada, esto empezaba a tornarse demasiado molesto y dañino especialmente para Changmin. Yunho sabía perfectamente que probablemente aquel papel fuera otra de las tantas mentiras ‘blancas’ –que en realidad eran más negras que el pan quemado-que Jaejoong decía para evitar que Changmin se la pasara llorando otra noche entera aunque no funcionaba de mucho. Al fin y al cabo eso no sanaba las heridas de las incontables noches de llanto donde el sólo podía pasársela al otro lado de la puerta sintiéndose culpable por Dios sabe qué.



Ahora sabía que si Jaejoong no hacía lo que decía el mugre papel y mínimo lo golpearía o si quiera se llevaría uno de los sermones legendarios que no recibía hace un año.



Ese era el plan pero no se esperaba aquel ramo de rojas rojas en la entrada. Realmente no se lo esperaba.


Changmin saltó sobre aquel ramo, parecido al que le regalaron a Jaejoong aquella vez y que tras bambalinas se lo dio a Changmin.



Sonreía alegre mientras daba vueltas igual a un niño pequeño o una niña mejor dicho, al entrar al apartamento pudo vislumbrar la obscuridad y la intensa mirada de Jaejoong.



—Te dije que vendría—Changmin sin dudarlo fue y le abrazo. Contento y lleno de alegría, cómo todo enamorado con aquella peculiar sonrisa de idiota que caracterizaba a los enamorados, la gran diferencia era que Changmin no se veía ‘idiota’ si no…lindo. Muy lindo.



Jaejoong mostro una sonrisa deslumbrante mientras extendía su mano hacia el menor que la tomo sin dudar y se perdieron en el pasillo.



Yunho suspiró amargamente y cerró los ojos para luego volver a salir.
















Changmin se abrazó a su almohada, aspirando el aroma de Jaejoong aún en ella. Era muy temprano en la mañana, el mayor estaba alistándose para volver a casa y continuar con las actividades de JYJ.



—Minnie…—Changmin volteo un poco perezoso y vio a Jae entrar con su desayuno…como hacía hace ya tanto tiempo



—Hyung…



—Come, anda—dijo sonriendo mientras depositaba un beso en su frente, como si fuera todavía aquel niño que besaba gatitos a sus quince años.



Yunho cerró los ojos fuertemente, reprimiendo las lágrimas que querían salir de sus ojos al ver tan dulce escena y la bella expresión de Changmin. De nuevo volvió a desear ser él. Por una vez ser él quien le diera ese beso y le diera de comer en la boca mientras le roba pequeños besos. Ser sólo por un momento el dueño de sus pensamientos. Sólo un momento.



—Te amo Hyung…



—Minnie…—Jaejoong volvió a besarlo y mordió su labio inferior haciéndole sonreír



—Me estas mal acostumbrando hyung, cuando te vayas me pegaré a tu pierna—Jaejoong rió al recordar que antes él era quien hacía eso cuando Min tenía que ir a la escuela



Una sonrisa por parte del menor le hizo pensar en muchas cosas y a la vez en ninguna. Dejándolo parado entre un abismo y la espada. Odiaba saber que aquellos ojos que realmente le hipnotizaban lloraran todas las noches sólo por su culpa. Intentaba restar importancia a todo pero no era tan fácil.



No era para nada fácil, mucho menos cuando la actitud de Yunho y sus miradas de reproche se hacían cada vez más dura cada vez que lograban verse.



Jaejoong era una persona complicada ya de por si, siempre afirmaba tener sus razones cuando hacía cualquier estupidez pero la última estupidez que cometió resulto ser algo que afectaría el equilibrio de las personas que más amaba más que a si mismo y aunque jurara tener sus razones estas no tenían fundamentos al final.



Él sabía perfectamente el daño que causaba incluso a más personas de las necesarias pero intentaba taparlo.



Pero…



No se puede tapar el sol con un dedo.



Y como algunos dicen. Todo lo que se hace en esta vida se paga.



Lo malo era que ahora el no quería ver como lo iría a pagar.




Porque tal vez lloraría…tal vez su familia sufriría, tal vez sus amigos lo odiarían, tal vez dejara de creer en si mismo.



O peor aún…tal vez llegara a perder todo lo que amaba o aún peor.



A la persona que más amaba.

Tú no sabes que es a lo que te arriesgas
Tu amor no vale lo que yo te amo
Pero aún así yo estoy a tu lado
No mires atrás
Sigue…hecha vuelo 
Abandona lo que no terminaste de amar.