Mi perdición

Título: Mi perdición
Autor: Akahana_Moriyo (Sakura_Minnie)
Pareja: JaeMin, HoMin, YooSu
Género: Lime, Slash, UA
Advertencia: Violencia

[FINALIZADO]




Mi perdición Cap 8

Capítulo 8


Una mujer castaña lloraba desconsolada intentando observar bien las teclas del teléfono de su hijo, sus dedos se movían torpemente y su mirada que cada vez se cargaba de más lágrimas no la dejaban enfocar bien.

Era temprano en la mañana apenas las cinco y media marcaba el reloj. Hace una hora Changmin había despertado con el efecto fuera del sedante que se le tuvo que inyectar. Lamentablemente al despertar eso volvió a ocurrir, había comenzado a gritar cosas inentendibles, llorando y entrando en un estado crítico.

Tuvieron que trasladarlo al hospital pues no lo podían calmar.

— ¿Ho-Hola?

— ¿Hola?

—Soy la mamá de Min, Junsu…

— ¡Señora Shim!

—Estamos en el hospital central. Pero…Changmin ha tenido una crisis por eso no puede ir a ver a Jaejoong. ¿Puedes venir al cuarto piso?

—Enseguida voy, no se preocupe…—la llamada terminó y la señora Shim volvió a desarmarse. No sabía que había pasado con Jaejoong y mucho menos con su hijo. No podía evitar llorar.

Changmin era demasiado frágil, aunque no lo aparentara. Lloraba con facilidad y se desarmaba en un instante.

Ella lo sabía desde que lo vio, por eso es que dijo que quería a él como su hijo. Por que aparentaba ser fuerte pero tras esas hermosas pupilas castañas pudo ver el dolor de una infancia destrozada y un corazón roto por malentendidos que el destino decidió cometer.

Por eso lo amaba, porque era un niño que necesitaba protección y ella se lo había dado y porque no el señor Shim también. Verle sufrir así era horrible, sentía su alma deshacerse porque ese trocito de su corazón estaba mal muy mal y ni siquiera tenía a los culpables enfrente para saberlo.

— ¡¡Señora Shim!! —el grito de Junsu volvió al mundo real a la mujer que lloraba sin ser consiente de ello mientras se perdía en su memoria, buscando la primera sonrisa que Changmin le había regalado y cómo inconscientemente casi dormido le había dicho que de verdad se parecía a su mamá. Como amo ese momento.

—J-Junsu…gracias por venir…

—Qué pasó con Min…

—Ayer por la noche tuvo un ataque de pánico se puso muy mal, por eso cuando llamaste contesto mi esposo…pero esta mañana cuando el efecto del sedante pasó volvió a sufrir un ataque pero este fue peor… ¿Por qué llamaste anoche?

—Jaejoong fue mal herido esta muy grave…pero…me da miedo Min

— ¿Cuándo llegaste?

—Ayer por pura suerte cuando llegaba me perdí, vagando encontré a Jae así…bueno ya no sé quien está más mal

—Junsu…no sé si sea bueno decirle a mi niño lo de Jaejoong pero tu dile a Jaejoong que es lo que esta pasando. No quiero mal entendidos.

—Se lo diré. Por favor avíseme del estado de Min…


Jaejoong lloró por el dolor de nuevo, el médico acababa de salir y Junsu todavía no regresaba. Eso lo estaba fastidiando un poco.

Tenía tres costillas rotas. Incontables heridas en el cuerpo su pulmón había sido afectado y el doctor lo veía demasiado mal como para decirle algo más. Pero…tras todo el dolor corporal que sentía lo que le dolía más era que Changmin no estuviera ahí aunque no le gustaría verle triste por la situación en la que se encontraba pero nada le hacía más falta que su presencia.

—Para que quites esa cara hyung. Changmin si está aquí—el mayor abrió más sus ojos al escuchar las palabras de Junsu, no el hecho de su presencia. Pero su mirada siguió encontrándose con la fría pared y la extraña depresión en el rostro de Junsu. Eso no le gusto para nada.

— ¿Dónde esta?

—Hyung…—Junsu suspiró de nuevo y cerró los ojos fuertemente y Jaejoong se espero una mala noticia pero no esa…—Changmin sufrió una crisis nerviosa anoche por eso no llegó. Hoy en la mañana volvió a sufrir otra…esta en el cuarto piso…

— ¡¡Qué!! —Y Jaejoong saltó de la cama. Le importo un bledo el que al parase todo le dolió e incluso una herida se había abierto con semejante acto. No le importo el grito de Junsu, el de las enfermeras ni el del médico. Fue directo al cuarto piso y se metió en la habitación de Changmin sin si quiera saber si era esa en realidad. Pero…su corazón se lo decía.

No pudo más que derramar una pequeña lágrima al verle inconsciente con unos cuantos aparatos y un suero conectados a él. Había olvidado la última vez que había visto a Changmin tan vulnerable.

—Minnie…—y justo cuando ese suspiro salió de sus labios el menor despertó de golpe, como si acabara de salir de una pesadilla. Lo primero que hizo fue mirarlo.

Luego todo fue obscuridad...


Yunho lloraba. Por primera vez en su vida lloraba de rabia y de impotencia hacia si mismo.

Jiyong solamente miró hacia un costado incomodo.

Eso no estaba para nada bien.

Yunho rompía todo a su alrededor negándose a haber perdido, el no perdía. Jamás lo haría de eso estaba seguro y esa expresión en su rostro daba miedo. Mucho miedo.

—Yunho

— ¡¡¡Cállate!!!

—No me hables así…

—Yunho…Changmin esta en el hospital

— ¡¿Fue a ver a ese maldito?!

— ¡¿Quieres calmarte?! —Heechul golpeo su mejilla dejándole una marca roja, Jung se quedo en silencio ante la acción de su gran amigo— ¿Ya?

—Si…

—Changmin tuvo dos crisis nerviosas anoche y esta mañana según los médicos. Se encuentra muy mal y al parecer no tiene sólo eso. No ha visto a Kim desde ayer así que deja de preocuparte y ponerte así…

—Heechul ¿Aún tengo oportunidad?

—Yunho…—el silencio de Heechul sobresalto a Jiyong que seguía en silencio, pudo ver en los ojos de Heechul dolor. Mucho dolor y sentimientos que se afloraban con la sola presencia del otro.

—No tienes de que preocuparte Yunho…Changmin no esta con Jaejoong y eso es lo que querías ¿No es cierto? Pues si, así que hasta ahí con tu paranoia te soporte toda la tarde, tengo que hablar con Taeyang así que me voy

—Espera…Jiyong ah…

— ¿Dime? —Jiyong colocó una sonrisa al ver la cara avergonzada de Yunho, ya sabía lo que le iba a decir

—Gracias…—concluyó para luego avanzar a la ventana. Jiyong sonrió y se despidió con una mano de Heechul que ni siquiera se dio cuenta pero en cuanto la puerta lo volvió a la realidad supuso que Jiyong se despidió al menos.

—Yunho…no vayas a verlo

— ¿Por qué?

—Su madre y su padre están ahí, no dejarán que tú lo veas…

—Cómo lo sabes…no los conoces

—Kim Junsu está con ellos, Siwon me lo acaba de informar

—Demonios… ¿Sabes algo de Yoona?

—Está muy molesta. Le ah dicho a Donghae que se preparen para algún movimiento. Ni él mismo sabe de que tratará pero lo más probable es que intenten hacerle daño a Changmin sshi.

—Eso sucederá sobre mi cadáver y tal vez sobre el de Kim Jaejoong…quiero que llames a Corea…le digas al señor Im que Yoona está de nuevo con el señor Kwon…en menos de lo que esperas o Jiyong la mata o su padre lo hará…

—Yunho esto no…

—Ya me lo habías dicho. No sé que demonios te pasa últimamente que andas de moralista, no estabas así hasta la noche en que te conté que Changmin me rechazó

—Olvídalo…haré lo que me digas pero recuerda que no puedes matar a nadie. Jaejoong no morirá sólo por que tú lo deseas, es una advertencia para que se aleje de Changmin si no la cumple…nosotros no podemos hacer nada

—Si ustedes no lo hacen yo lo haré. Perdóname pero…Changmin vale demasiado para mí como para dejarlo ir así por así.

Flash Black

—Hyung… ¿Qué es el amor?

—Un sentimiento supongo

— ¿Nunca lo has sentido?

—No…en realidad nunca, pero sé que es el sentimiento más grande del mundo y es capaz de destruir 
también. Es muy confuso

—Ya veo… ¿Hyung?

— ¿Si…?

— ¿Te gusta alguien?

—Si…

—Entonces… ¿Lo amas?

—Creo que sí…

— ¿Qué te gusta de esa persona?

— ¿A qué vienen tantas preguntas?

—Sólo contéstame…

—Qué es muy dulce, voluble, linda, casi perfecta. Lo que más me gusta es su sonrisa…

—Ya veo…

— ¿Me vas a responder?

—No cuentes con ello…—Yunho rió divertido. Changmin quedó pensativo y por un momento Yunho quiso creer que era él quien ocupaba esos pensamientos en su cabeza y que lo hacía sentirse confundido.

Pero perfectamente sabía que no era así cuando vio a Jaejoong entrar sorpresivamente saltando sobre él.

— ¡¡¡Minnie!!!

— ¡¡¡Hyung!!! ¡¡¡Una vaca se me tiró encima!!!

— ¿En serio?

—Pensándolo bien….es una ballena…

— ¿Una ballena? ¿Dónde se te cayó? ¿Dónde está? ¿Por qué no me dijiste?

— ¡¡¡Hyung me refería a ti!!!

—No soy tan pesado, no seas tan exagerado…—Yunho sintió sus fuerzas acabarse, estaba molesto muy molesto, furioso. Celoso…

Flash Black End


Su viaje al pasado le recordó que Changmin seguía teniendo el mismo rostro, la misma sonrisa y usa inocencia que lo caracterizaba. Más aquel dolor que le fue marcado desde hace tanto tiempo.

—Yunho…

— ¿No lo has visto no?

—Todavía no…

—Cuando lo veas sabrás porque lo amo. Él lo es todo para mí

—Si…me voy, tengo un compromiso con mi madre nos vemos…

— ¿Estas molesto?

—Para nada…

—Te conozco lo suficiente como para saberlo

—Al parecer no me conoces tan bien…

— ¿Eh…?

—Nada…

—Si estas molesto

—Tómalo como quieras Yunho, sólo estoy cansado y agobiado…Nos vemos mañana—Heechul salió sin mirar atrás y por alguna razón extraña sintió que al cerrar la puerta no se preocupó por él como le hubiese gustado que lo hiciera…

—Changmin ah…Pronto…muy pronto yo sé que estarás a mi lado




Los doctores estaban atareados de aquí para allá, enfermeras correteando con medicamentos y otras cosas. 

En los ojos de Junsu esto pasaba como una película muda y a blanco y negro.

Después de que tuvo que correr a perseguir a Jaejoong que salió con el alma en la boca a buscar al menor tuvo que llamar a todo el mundo porque Jaejoong se había desmayado por una hemorragia y Changmin había vuelto a tener otra crisis luego de eso.

Ahora entendía un poco de lo que significaba verdaderamente el amor. Ellos dos realmente eran una gran muestra de ello.

Sonrió, nostálgico. Sus dos mejores amigos estaban realmente delicados y ni hablar de su situación amorosa y sentimental.

A veces tenía envidia de Jaejoong y Changmin porque a pesar de todo el destino los había vuelto a unir y Yoochun no era si quiera capaz de quererlo bien, o no hubiera sucedido lo que sucedió y no estaría en Japón en ese momento.

— ¡¡Alerta roja!! —Junsu miró asustado a las enfermeras que corrían con un equipo de resucitación hacia la habitación donde habían tenido que atender a ambos.

No era necesario ser experto para saber que la alerta roja era para cuando alguien se estaba muriendo…

Uno de los dos se estaba muriendo...

Continuará…

Aquí toy yo. Actualizando

Volví solo con unos cuantos tristes fics T.T
Perdón. Tenía planeado el siguiente capítulo de Make me happy pero mi celular se arruinó y con ello la continuación u.u.

Pero sobrepasando problemas les traigo mis pocos fics :3

Love in the ice...I want to love you now (JaeMin)
Silence... (YooMin) [advertencia a las fanáticas de Yoochun, si lo aman y leen el fic no me maten]
Adiós a la distancia... (YooMin)

Continuación:. Mi perdición Capítulo 7

Sin más que decir adiós. Aunque a quien lea mis fics. Por amor de Dios escriban más Jaemin o moriré de abstinencia.

Annyong~

Love in the ice...I want to love you now

Título:  Love in the ice…I want to love you now
Autor: Sakura_Minnie (Tiffy)
Pareja: JaeMin
Género: Slash
Extensión: One-shot
 Nota: Soy Akahana, hola. En realidad esta maravillosa obra que me hizo chorrear los mocos es un fic hetero, :O nunca publicado, la autora es mi amada hija, decidió después de tanto tiempo rogandole con lágrimas en los ojos que lo convertiría en Yaoi, ya lo hizo y este es el resultado. Ayuden a esta adorable niña a entrar en el mundo Yaoi comentando xD.


Sus ojos todavía le ardían y sentía su alma escaparse por algún agujero por ahí.

La mirada del menor todavía era llorosa aunque jamás mostro indicio ante el público de querer llorar pero sus ojos a él no le mentían.

Jamás le mentían.

Sin pensarlo rompió en llanto de nuevo.

Sus lágrimas cayeron incesantes por su rostro de nuevo sin poder contenerse y sentir que esta vez ya no había solución al problema.

Su pequeño ángel con actitud voluble y comportamiento de minino mimado estaba muy triste y le hubiera gustado a él poder ayudarlo.

Y por eso lloraba…había descubierto el sufrimiento del menor y todavía le dolía la verdad.

El tenía la culpa de sus lágrimas y de que su relación se viera en un estado tan deplorable…y se la pasaba culpándolo a él cuando nunca tubo la culpa y aumento el hielo en su corazón.

Cómo podría mirarle a los ojos tan llenos de dolor y decirle que él era quien iluminaba sus días y él era quien lo hacía feliz en todo el sentido de la palabra. Pero ya no podía componer el daño.

Y si podía no sabía como…

Aunque la respuesta estaba en la punta de su corazón tenía miedo lastimarlo más.

—Inténtalo…más daño ya no puedes hacerle—le dijo Yoochun mirándolo dulcemente. Aunque en realidad su concejo no había sido el más maravilloso del mundo valía como uno—Yo compuse esa canción…no pensaba en Junsu porque nuestra relación es linda…pensaba en ustedes porque su relación es algo así y ahora se acopla perfectamente. No le dejes llorar…no lo hagas Jae

Y su corazón comenzó a latir…viendo fijamente la puerta del camerino y su corazón no pudo resistir menos su cerebro que andaba aturdido por tanto daño.

Cuando estuvo frente a él no pudo evitar sentir su corazón caerse de apoco.

Sus ojos llenos de lágrimas y sus mejillas cubiertas de ellas no eran la imagen más linda que pudo ver y Changmin vaya que era lindo e incluso más que eso.

Sabía que lloraría, sabía que no lo resistiría y también sabía que aquella cascara de fina agua congelada que lo cubría por fuera no era muy resistente a él y menos a sus acciones.

—Deja de llorar…—le dijo acariciando sus suaves mejillas, esparciendo el agua que dejaba su protector de hielo. Juntando su frente con la ajena, sin más que decir que un par de palabras que en si decían más que el más bello poema o la más bella canción—Te amo… —

El menor se abrazó a él. Fuerte sin estar dispuesto a soltarlo. Con lágrimas derritiendo de a poco su corazón…dejando atrás un poco del pasado y de lo que estaba pasando en ese momento.

No había amores perfectos, ni finales felices.

Este mundo estaba lleno de Romeos y Julietas que morían de amor todos los días.

Pero su historia era diferente, no era perfecta pero si era hermosa. Era dolorosa como el suave rose de la sal sobre una herida y estaba llena de lágrimas como toda historia de amor.

Pero al final de si quiera un solo momento ambos podían ver la luz.

Su luz iluminada por aquel sentimiento que intentaba esconderse y era obligado a esconderse por la sociedad.

Ambos lo sabían, sentían su corazón desgastarse de tanto amar y sentir el dolor de no poderlo gritar.

Pero ahí estaba el otro brindándole sus labios y ese fuerte abrazo que acompañaba sus noches tristes. 

Aquella calidez que muchas personas ignoraban y no se atrevían a buscar por miedo a no ser correspondidos o ser lastimados.

Aquella calidez que solo daba el amor.

Ellos se tenían el uno al otro para superar todo, aún lejos, aún a escondidas…

Por que su lugar era en el corazón del otro aunque fuera difícil de entender.

—Estoy aquí…aún ahora estoy aquí…no llores más…—le pidió sujetando fuerte su rostro  contra el suyo y que a través del calor de la aterciopelada tela de sus labios pudiera sentir que lo protegía y lo amaría por siempre.

Podía sentir todavía entre sus labios el salino sabor de sus lágrimas y la inseguridad y el dolor que transmitía. 

Cuanto lo amaba…

La belleza de su rostro lo atontaba, sentía su corazón latir con fuerza, salirse de su pecho, perderse en las inocentes orbes achocolatadas mirarle con tanto dolor. Dulces líneas de amor grabados en sus pupilas claras.

—Déjame de nuevo…—susurro entre sus labios cuando la distancia se hizo presente, su bella sonrisa tan triste y gastada le dio permiso de profanar como la primera vez sus labios, dulce, suave, único…

Sólo ese momento necesitaba para sacar aquellas notas mudas de sus labios y dedicárselas a su amor.
No necesitaba decirlo. Ambos lo sabían…

Ambos se amaban y procurarían sanar las heridas del otro con aquella hermosa melodía que cantaba el silencio en dulces notas de miradas profundas.

Calido con una ternura eterna…derretiría el hielo.

Silence...


Título: Silence…
Autor: Akahana_Sakura
Pareja: YooMin
Género: Lemon
Advertencia: Violación
Nota: No vayan a asesinarme, pero es que vi a Yunho de malo, a Jae, hasta a Junsu, le toca al pobre Chunnie que amo tanto. Perdón por hacerle ver así pero ni modo. Necesitaba que violaran a Min (?)


Changmin sollozaba en silencio mientras Jaejoong se partía la mano de tanto tocar la puerta. No podía hablar ni decirles que estaba bien aunque no lo estuviera…no podía su llanto no paraba y sus gritos que la almohada escondía ya no servían de nada…solo lloraba.

Mantenía el silencio sin saber porque…aunque la razón era más que obvia.

¿Cómo le diría a su querido Jaejoong hyung, a su admirado Yunho hyung y a su insoportable pero querido Junsu hyung que el lo habían violado?

¿Cómo les diría que la persona que le había echo semejante ultraje era ni más ni menos que su apreciado y sensible Yoochun?

No podía…además que no era algo que quisiera contar por nada del mundo.

Sólo era él, su silencio y la horrible sonrisa de Yoochun aterrorizándolo y paralizando sus sentidos por completo.

Flash Black

Changmin intentaba en vano luchar contra el sueño que le daba la estúpida actitud de aquella chica en el manga que estaba leyendo. Todo era lo mismo, siempre hacía lo mismo, con las mismas palabras y el enemigo hasta se parecía al anterior.

—Estúpida cosa…—dijo rindiéndose al sueño al fin después de intentar si quiera llegar a la mitad. Pero era inútil.

Cuando sus ojos por fin se hubieron cerrado casi por inercia y su cuerpo se sentía flotar no logró escuchar la puerta abrirse y esa obscura figura entrar en su dormitorio como un ladrón.

Exactamente un ladrón que venía a robarle no solo sus labios, si no también su cuerpo y dejarlo marcado para siempre.

La ternura en sus facciones sólo aumentaba en él las ganas de arremeter contra él una y otra vez en cuanto llegara a ello, no era como Jaejoong que se derretiría con su ternura y tal vez terminaría besándolo o desmayándose como una fanática enamorada. No era como Junsu que estaría tragándose las ganas de despertar al menor o besarlo también. Y en definitiva no era como Yunho que sólo lo admiraría en silencio y revolvería sus cabellos.

Él solo haría lo que deseaba y punto. Sin importarle a que tipo de consecuencias le llevaría aquello.
Y así lo hizo, tomó sus muñecas bruscamente y las subió mientras se posicionaba sobre él.

— ¿Qué…? —Changmin  miró un poco asustado a Yoochun y luego frunció el entrecejo mientras inflaba sus mejillas para luego gritarle por sus estúpidas jugarretas, pero antes de si quiera abrir la boca el mayor se le adelanto.

—Esto no es un juego Changmin, esto es real…—le dijo sonriendo tétricamente. El menor por primera vez en su vida tuvo miedo de Yoochun, temió su sonrisa y aquella obscura mirada que ahora estaba escondida tras sus parpados mientras sus labios atacaban sin piedad los suyos, mordiéndolos y dejando la sangre correr, mezclarse en sus bocas.

Las lágrimas no dejaban de salir, moría de miedo y dolor aunque ya imaginaba vagamente como era que terminaría esto.

Y no estaba bien.

—Di que te gusta… —susurro el mayor tocando violentamente su entrepierna. Changmin gritó, pero sus gritos y súplicas jamás fueron escuchados. Sólo el silencio del mundo y los endemoniados gemidos de Yoochun fue lo que se escuchó en la habitación.

Estaba sólo y desamparado.

El mayor no se detenía, dejaba marcas en su abdomen mientras el seguía gritando e intentando que le soltara en vano, sus intentos por escapar eran totalmente inútiles pero no quería rendirse. No quería que llegara al final.

Pero no pudo. Las manos del mayor lo dejaron descubierto e indefenso. Sus lamentos eran callados por aquellos quemantes belfos que rasgaban su piel sin miedo alguno.

No podía sentir placer, sólo sentía dolor bajo aquellas quemantes caricias que parecían rasgar su piel haciéndola sangrar.

No paraba y esta vez era peor. Sus dedos entraban en él y dolía, pero al mayor parecía no importarle en lo absoluto, intentaba en vano hacer que gimiera pero sólo sollozos y más lágrimas era lo que conseguía.

Hasta que le golpeo la mejilla y salió un gemido que para nada tenía que ver con placer.

Sintió su cuerpo ya no poder más hasta que el mayor volvió a sonreír con esa expresión macabra que nunca jamás alguien querría ver.

Volvió a besarlo y de sólo una estocada entró en él, saliendo al instante y volviendo a entrar arremetiendo contra su cuerpo cruelmente mientras apretaba sus manos.

—Maldita sea…eres muy estrecho…—se quejó aparentemente sin dejar de embestirle, no dejo de hacerlo, ni un solo momento hasta que sintió como un líquido caliente se soltaba dentro de él inundándolo y lastimando aún más su interior desgarrado.

Cuando salió de él sintió un alivió pero volver a sentir sus labios lastimar más su cuello y su boca desgarrándola más…

Cuando se fue no dejo de llorar, de sentirse sucio…ultrajado y lastimado

Flash Black end

— ¡¡Sal!! —gritó Junsu ya llorando. Jamás, en todos esos años Changmin se había encerrado de esa manera en su habitación. Siempre gritaba que lo dejaran en paz o lo que sea, jamás se había quedado en ese silencio que estaba matando de a poco a ellos tres. Pues Yoochun no daba ni señales.

—Déjenlo…debe tener sus razones o ni siquiera…—Y antes de que Yunho lograra hablar Jaejoong había metido algo en la ranura de la puerta  había entrado. Ninguno de los dos se atrevió a entrar.

Hasta que Jaejoong salió de la habitación cerrando la puerta tras de sí.

—Está dormido con los audífonos puestos…—dijo suavemente mientras suspiraba.
Junsu se lo creyó y sonrió suavemente. Pero el líder miraba la puerta muy preocupado. Cuando sus compañeros se fueron entró sólo para ver al Maknae sentado, en silencio. Mirando la  ventana.

—Silencio…—le escuchó decir.

Salió sin darse cuenta que en la manta que cubría al menor había una gran mancha de sangre…

Pero como siempre el silencio era testigo de todo y como silencio…no podía decir nada.

Fin...