Hola mis bellas lectoras, les prometí que les daría avalancha de fics.
No hay tal avalancha porque no terminé de pasar a computadora lo que había escrito en hojas (la petean) pero les traigo los que ya pasé por el momento.
Voy a viajar por una semana y algo más a Paraguay y...pues no voy a poder conectarme D: pero les dejaré mis fics hechos con todo mi amor~
Placeres de la vida (XiMin-One-Shot)
White Lie
(YooMin-One-Shot)
Wish (JaeMin-One-Shot)
White and black
(HoMin-One-Shot)
Love the Way you Lie Cap 7
Infidelidad Cap3
Como Arena que se escurre entre mis dedos Cap. 1
Cuidence mis bellas lectoras, pronto vuelvo con más inspiración. Comenten que sus comentarios no sólo me hacen feliz, también me inspiran o escribir más :D
Placeres de la vida
Placeres de la vida
Autor: Akahana_Sakura
Pareja: XiMin
Género: Slash
Extensión: One-Shot
Uno que se había vuelto muy importante en su lista era el fastidiar a su compañero de habitación y Dongsaen, era un placer que no podía negarse cuando despertaba o cuando tenía la oportunidad.
En estos momentos ver a su Dongsaen durmiendo así le producía una intensa necesidad de abrazarlo, besarlo, hacerle cariñitos y cosas tan cursi que de seguro unas horas después provocaran que quiera devolver lo que comió.
Ahora podía entender mínimamente a Jaejoong cuando lo besó y en parte tenía un poquito de rabia por no habérsele adelantado a su hyung.
Es que Changmin ahora era tan fregadamente tierno, a pesar de que ya estaba bastante grandecito.
Aunque…no sólo durmiendo era tierno, aun cuando le hacía bromas muy crueles su sonrisa era más tierna que la de un bebé.
-Hyung…
-¿Minnie? –Junsu ahora entraba en un estado de crisis momentáneo al verse descubierto viendo a Changmin dormir. Pero cuando el menor no respondió supo que tenía una de sus charlas nocturnas.
Le gustaba mucho aprovecharse de esas situaciones pero hoy…sólo tenía una cosa por averiguar en el estado de inconsciencia de Changmin.
-¿Qué piensas de…Junsu?
-Que es un tonto sin remedio…pero lo quiero mucho
-¿Cuánto lo quieres?
-Mucho-Junsu se mordió la lengua desesperado. Necesitaba algo más específico.
-¿Cuánto es mucho?
-…no lo sé
-¿Lo amas más que a un amigo?
-…
-Responde
-…
-¿Estás enamorado de Junsu?-El mayor comenzó a morderse los labios, la respuesta se hacía tardía y cuando empezaba a querer abrir la boca para seguir insistiendo el menor habló
-Si…-Los ojos de Junsu se abrieron hasta salirse de sus orbitas, sentía el calor subírsele a todos lados y una alegría que creía olvidada llenaron su corazón.
Los placeres de la vida…ahora para Kim Junsu constaban en poder sacar la verdad de los pensamientos de Changmin mientras duerme…para saber que lo amaba como él lo hacía sin darse cuenta si quiera hasta este momento.
-Yo también estoy enamorado de ti
-¡¿Qué estás hablando?! –Junsu despertó de su ensoñación viendo a un Changmin totalmente asustado y recién despertado, mirándolo con los ojos cuadrados por sus palabras
-Estaba ensayando
-¿Ensayando para qué?
-¡¿Puedes dejar de hacerme las cosas difíciles?! ¡¡Me gustas!! –los ojos de Changmin ahora eran los que se abrían a más no poder, intentando retroceder hasta caerse de la cama
-¡¡Deja de hablar estupideces por una vez en tu vida delfín del mal!!
-¡¡No son estupideces!!-Y Junsu ese día encontró otro placer de la vida y un curioso método para mantener la boca cerrada de Changmin, sin necesidad de mucho esfuerzo claro está.
Los besos pueden dejar que un cómodo silencio se acomode perfectamente en el ambiente
-¿Vas a volver a besarme para callarme cierto?-Changmin ese día descubrió algo más entretenido que molestar a su hyung, besarlo por todos lados era un placer realmente gratificante.
Por su parte Junsu descubrió que quería poseer sólo para sí la ternura, la maldad, la tranquilidad, el alma y el cuerpo de su Dongsaen.
Aquella noche los placeres de la vida se convirtieron en amor, en su máxima expresión. ¿Quién sabe?
Pero Changmin sabía que tal vez esconder sus sentimientos había sido un poco tonto de su parte a juzgar por que ahora Junsu se lo comía prácticamente a besos y eso le gustaba mucho, aunque sentía cosas nuevas al mismo tiempo.
Simples placeres de la vida que se nos regalan por arte de magia.
¿Verdad?
White Lie
White Lie
Autor: Akahana_Sakura
Pareja: YooMin
Género: Lime (?) Slash
Extensión: One-shot
Yoochun tenía muchas maneras de esconder sus sentimientos, de ocultar lo que era obvio y ocultarse de la luz del sol.
Para él las mentiras blancas no eran mentiras, eran pequeños cambios a una realidad para que esta no sea tan dura.
Aunque para los demás hacia la vida fácil y para sí mismo ésta ya era un infierno que lo carcomía lentamente, como apresando sus sentimientos como una soga alrededor del cuello que le va quitando la respiración con lentitud
Esa soga se llamaba amor aunque él quería verlo como un cariño un poco pasado de raya.
Changmin era su soga en el cuello que con aquella mirada curiosa e inquisitiva intentaba sacarle la verdad a toda costa. Yoochun en estos momentos utilizaba sus blancas mentiras.
-No me sucede nada ¿Por qué preguntas?
-Creo que de verdad no tienes ni un mínimo de cerebro. Ni siquiera te pregunté qué te sucedía sólo te pregunte porque fregados me miras tanto
Yoochun en estos momentos quisiera tirarse una mentira blanca a sí mismo para creerse que no lo estaba mirando y que sólo le llamaba la atención sus nuevos aros que Jaejoong le había regalado.
¿Por qué Changmin tenía que tratar con tanto cariño los regalos de Jaejoong? ¿Acaso no podía ponerse los que Junsu le regaló? ¿Por qué siempre los de Jaejoong?
El mayor comenzaba a creerse loco, comenzaba a maldecir el no poder mentirse a sí mismo negando el estar celoso, porque al mismo tiempo se daba cuenta que estaba por quemarse en el mismo infierno por querer matar a su alma gemela a puñetes por ser tan jodidamente cariñoso con todo el mundo.
-Definitivamente necesitas ir a psiquiatra, le diré a Jae hyung que te lleve con él
El mayor parpadeó varias veces y miró contrariado a Changmin que se alejaba prácticamente saltando por haber cumplido su obra del día. Joderle la existencia de tal manera que ahora sí, no sólo había dudado de su sexualidad, ahora lo tenía confirmado.
Sentía que sus mentiras blancas no habían funcionado por ningún lado porque cuando le pidió ayuda con la mirada a Jaejoong este giró los ojos y Junsu vino saltando a gritarle un ‘aleluya’ porque al fin sus rezos al cielo lo habían escuchado.
Yoochun se sentía doblemente idiota por no haber notado cuanto le gustaba el menor desde hace ya tanto tiempo.
No en vano se le pegaba como lapa algunas veces y procuraba molestarlo para que se distrajera de lo que estuviera pensando para pensar sólo en él.
-A veces pienso que todos ustedes están muy mal
Murmuró Yunho trayendo a Changmin casi a rastras que preguntaba que rayos le sucedía. Yoochun parecía tomate maduro y el menor no se quedaba atrás
Los sentimientos de las personas, si son realmente fuertes no pueden estar basados en mentiras blancas, para nada.
Ni las mentiras blancas pueden esconder un sentimiento verdadero, ni las mentiras negras pueden en realidad.
Eso fue lo que Yoochun descubrió cuando Changmin le pegó por ser tan ‘idiota, despistado e imbécil’ textualmente dicho.
Pero obviamente el mayor le cobró ese golpe al doble.
-¿Con que piensas pagarme el que hayas lastimado mi físico? Sabes iban a asegurarme por un millón de won por ser tan sexy
-Eres un imbécil
-Viéndolo de ese modo tendrás que pagarme con tu cuerpo
Changmin en ese instante le había sonreído ampliamente y para nada se resistió.
Ese momento fue guardado como una nota mental de Yoochun recordándole que las mentiras blancas no servían ni de chiste menos tratándose del menor que ahora movía su cabeza de un lado a otro sin siquiera poder enfocar la mirada bien.
Para Yoochun eso era realmente divertido y completamente hipnotizante.
Porque ver a un Changmin tan dócil y manejable no era cosa de todos los días a menos que estuviera a medio dormir.
Este momento era una extraña alegría de la cual ambos estaban orgullosos, pues hoy ambos se pertenecían uno al otro sin ningún reclamo de por medio.
Aunque claro Changmin no se cansaría de reclamarle lo idiota que era por intentar esconder sus sentimientos de sí mismo.
Y Yoochun no se cansaría de que cada vez que lo golpeara o maltratara mentalmente.
Lo obligara a pagarle daños y perjuicios con su cuerpo.
Eso a ambos los complacía y hacía felices. Eso no se podía negar.
Wish
Wish
Autor: Akahana_Sakura
Pareja: JaeMin
Género: Lemon (?)
Extensión: One-shot
Los sueños de las personas están en una ilusión de algún pensamiento no tan efímero como son las creencias.
Los deseos y sueños de Jaejoong no estaban tan anclados a lo normal.
Es decir, una chica linda, una familia, dinero para no pasar necesidades, hijos educados, un buen trabajo o algo así.
Lo único normal que deseaba era tranquilidad.
Sus sueños, ilusiones y deseos estaban puestos en sólo una persona y se anclaban a ella al punto de desgarrar su alma y dejarla lastimada por siempre.
Y no le importaba.
Changmin era su único sueño, anhelo, deseo e ilusión. Porque si bien el menor lo ignoraba, lo trataba mal, lo golpeaba y se enojaba con facilidad con él. Jaejoong se aferraba más a aquella esperanza.
Porque no sólo le gustaba lo inalcanzable, no sólo le gustaban los retos y lo imposible.
Le gustaba que Changmin fuera el único capaz de darle lo que él en realidad quería con sólo una mirada, le gustaba que el menor fuera el único capaz de calmarle cuando se pasaba de la raya, le gustaba que Changmin fuera el único que no gustaba de él por su apariencia.
Le gustaba tanto que a duras penas pudo controlar y refrenar aquellos sentimientos que amenazaban con ahogarlo.
-Hyung…ya deja de mirarme
-No quiero
-Realmente eres un fastidio
-Pero aun así te gusto
-¿Gustarme? Te estás volviendo loco
-Para nada, lo veo en tus ojos
-Entonces cómprate unos buenos lentes que los tuyos ya deben estar rotos.
La manera de evadir las cosas, de hacerse la burla de él. La manera de ocultar sus sentimientos.
Jaejoong sabía perfectamente que Changmin era para él mucho más que un reto, era…no podría explicarlo, tampoco era su gran conquista…era, solamente era él y su difícil actitud que lo hacía quererlo más y aferrarse a su anhelo.
Las cosas para ninguno de los dos eran fáciles, eran tan difíciles como caminar sobre el agua sin mojarte, casi imposible para un ser mortal.
Changmin constaba en una persona llena de esperanzas y sueños, constaba en la luz que no dejaba de iluminar la mente de Jaejoong para demostrarle cuales eran sus errores, sus aciertos, lo bueno y lo malo de él. Changmin era tan claro como el agua, el espejo de su alma cuando él no quería ver lo que en realidad era.
Estaba orgulloso de que al menos el menor, aunque se le haya declarado desde que se dio cuenta de que lo quería jamás lo rechazo pero tampoco le dijo sí. Por lo cual el entendía que tenía una oportunidad en su corazón. Una oportunidad que esperaba volteara a su favor.
-Hyung… ¿Necesitas algo? –y como habría hecho una primera vez pero esta vez estando el menor despierto lo besó con delicadeza, colocando sus labios suavemente sobre los delgados de Changmin. El menor no lo alejó, únicamente terminó recostado en la cama con el mayor sobre su cuerpo pidiendo permiso para acceder a su boca. Permiso que fue conseguido sin refutar.
-¿Te gusto?-preguntó con la mirada brillante puesta sobre los posos achocolatados del menor que solamente distorsionó un poco su sonrisa y las lágrimas llenaban aquellos posos
-Yo te quiero hyung…-Jaejoong no pudo ser más feliz en aquel momento, no dudo en besarlo, en hacer su rostro, su cuello, su pecho, sus brazos. Todo su cuerpo.
Entre a vista de la luna plateada, llena de vida, de soledad.
Iluminó la entrega de ellos dos, iluminó las caricias de Jaejoong sobre el cuerpo canela bajo él, iluminó los besos esporádicos de Changmin sobre la blanca piel opuesta. Y terminó por iluminar a ambos entregándose, Jaejoong poseyendo hasta el alma de Changmin.
-¿Hyung? ¿Estás despierto?-preguntó con timidez, Jaejoong lo mantenía abrazado por la cintura, con sus labios besando su cabeza y sus piernas entrelazadas de tal manera que si alguien entrara y los viera no podría definir que pierna le pertenece s quien.
-Si… ¿Por qué?
-Hyung… ¿Me quieres?-Jaejoong con rapidez volteo el cuerpo de Changmin hasta que quedaran frente a frente, Jaejoong lo besó con fuerza, procurando no dejar ni un mínimo lugar de su boca sin recorrer
-¿Acaso no te lo he dicho desde hace cuatro años?
La sonrisa de Changmin se amplió. Descubrió esa noche mientras se entregaba a Jaejoong que hace ya bastante tiempo tenía sus sueños puestos en él y hoy se los había entregado por completo.
White and Black
White and Black
Autor: Akahana_Sakura
Pareja: HoMin
Género: Lemon (?) Slash
Extensión: One-shot
Changmin era como el mar, un espejo del cielo, un espejo del alma, frío como el mar nocturno cálido como el mar en verano. Azul.
Changmin era blanco, de pensamiento correcto, de pureza insuperable, de inocencia picosa y un poco ficticia, de mirada clara como el agua. Sinceridad andante.
Changmin era como la luz, brillante y clara, resplandeciente y tantas cosas más ya imposibles de no tardar diciéndolas.
En cambio…
Yunho era como el sol, el calor del mundo, el calor de un alma, cálido siempre, aún en invierno.
Yunho era negro, de pensamiento errático, a veces cruel y extremista, de inocencia nula, marcado de experiencia, de mirada obscura con tanto vivido. Un engaño, una verdad.
Yunho era como el fuego; cálido y abrazador pero a la vez tan obscuro y maligno. Con su pasión quemaba, era fuerza, era valor, era él.
Las pupilas de Changmin brillaban con la luz del sol, su sonrisa iluminaba al resto del mundo cuando esto sucedía, Yunho no podía dejar de observarlo.
Changmin era a veces tan frío como el hielo, pero a la vez tan dulce como el agua de un río y Yunho sabía perfectamente que Changmin era frío por fuera pero tan cálido por dentro que procuraba entrar en él hasta lo más profundo hasta desgarrarlo, hasta sacar el calor a su exterior.
Changmin para él era su complemento, su todo. Él podía calmar con el agua de su boca el fuego que crecía en su interior, él se sacrificaba a él permitiendo que lo quemara con su fuego, él le entregaba todo de sí. Procurando siempre hacerle sentir bien.
A veces Yunho se sentía culpable y mal, porque él era muy rudo con él aunque aparentara lo contrario.
Pero Changmin nunca lo decía, incluso lloraba del dolor pero jamás ni siquiera la primera vez dijo que le doliese, sólo lloró, sacando en esas cálidas lágrimas el dolor que él le provocaba.
Yunho recostó por primera vez con cuidado al menor en la cama y lo abrazó. Unas cuantas lágrimas que de seguro por meterse tanto en el cuerpo del menor se impregnó su agua, salieron de sus ojos hasta que no pudo más con los sollozos que salían tan dolorosos por su garganta.
-Lo siento…
Changmin no dijo nada, con aquel calor del agua de verano lo consoló, dejando sus lágrimas deslizarse por su hombro, mojando su camisa, mojando su alma.
Yunho comenzó a acariciarle suavemente, como si el menor fuera a romperse en mil pedazos por la fragilidad ficticia que poseía. Sus manos se movían casi sobre el aire, la ropa apenas reaccionaba a su tacto y las mejillas sonrojadas de Changmin.
Sus besos eran tan suaves que era como una simple seda rozando los labios del menor. Todo era tan suave que el menor se sentía más frágil de lo que en realidad era.
Yunho empezaba a poder controlar sus impulsos, empezaba a sentir una calidez suave llenar su corazón. Entonces supo que el menor…era más importante para él de lo que él mismo pensaba. Es decir al fin había caído totalmente rendido ante aquel peculiar encanto que poseía el menor. Al fin se había enamorado de Changmin.
Y Changmin por su parte se dio cuenta que aquello de tantos años no había sido sólo sexo si no que era como un anticipo a aquellos sentimientos que se formaron desde la primera vez que le permitió acceder a su cuerpo, sentimientos que se sembraron y fueron tomando forma en tantos años.
Tal vez esta no era la historia ideal, como la de los cuentos de hadas.
Esta era una historia real, cierta como el aire, cercana a un lugar donde no hay luz ni obscuridad. Un lugar donde ellos dos se combinan de manera perfecta como ahora. A través de la calidad de sus pieles y los besos esporádicos a cada momento.
Las manos de Changmin aferradas fuertemente a su espalda, emitiendo dolor, placer, tantas emociones ya indescifrables.
-¿Te duele? –se atrevió a preguntar mientras esperaba por primera vez a que se acostumbrara a él
-Mucho…-susurró liberando las lágrimas que no podía reprimir. El mayor lo besó con dulzura, acarició su cintura tan fina con suavidad y lo hiso olvidarse del mundo.
El agua era un complemento importante que apagaba el mortal y a la vez tan necesario fuego.
Changmin besó a Yunho de nuevo, se dejó llevar por la pasión mientras este lo poseía. Se dejó llevar por el pequeño amor tan extraño que hace sólo una hora había descubierto y besó con fuerza a Yunho.
La luz era un algo tan importante para el mundo que lo sacaba de la obscuridad de los pecados y el dolor. Incluso llegaba a sacar a la misma obscuridad de su cruel mundo.
Yunho se refugió en los cálidos brazos de Changmin cuando todo acabó, se refugió en aquel calor tranquilo que poseía mientras sus besos lo dejaban casi sin aliento.
Blanco y negro, dos almas entrelazadas por la diferencia de su misma forma de ser.
Luz y obscuridad.
Agua y Fuego. Opuestos.
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